jueves, julio 30, 2009

Por qué el 3D (estereoscopia) en YouTube es importante

El blog de YouTube no explica nada, pero es oficial, se puede especificar debajo de una casilla al efecto con qué tipo de gafas se cuenta para ver cada pieza estereoscópica que se exhiba en el portal de video por antonomasia. Como este sector cambia a toda velocidad, los cambios pueden parecer banales pero éste en concreto me parece de una gran trascendencia. Y lo único que ha hecho YouTube es facilitar a los creadores un medio para explicar al usuario cómo tiene que ver las cosas.

No, no cabe esperar que de la noche a la mañana todo el vídeo se transforme en 3D, para empezar porque seguir usando gafas es un auténtico petardo, mucho más si existen diferentes formas de hacer las cosas que obligan a tener más de un tipo de gafas. Las cosas van por otro sitio.

Ya no se oculta que el crecimiento de las tres dimensiones en salas de cine está contribuyendo a la mejora del espectáculo y de la recaudación (sospechosas divergencias entre ministerio y exhibidores aparte -y yo sospecho más del ministerio): el estreno de UP con 141 copias en España es un símbolo de las esperanzas puestas en la película y muestra una presencia de equipamiento grande en un estreno también grande. El público, poco a poco, encuentra que el 3D es una buena razón para salir de casa y los creadores encontrarán caminos para aprovecharse del poder de inmersión de esta tecnología. Pero esto es gran espectáculo, ¿qué pasa con el resto del mundo, de la vida?

Las pruebas para ver 3D sin gafas en televisores convencionales son algo más que pruebas y funcionan perfectamente bien. Cualquiera puede pasarse por el flagship store de Telefónica en la Gran Vía de Madrid y verlo. Las empresas de servicios han sido invitadas a ver pruebas técnicas de todo tipo y en las ferias del sector estas cosas son frecuentes. Pero YouTube añade algo más. He dejado abajo un vídeo de gatos (de gato), un asunto clásico del contenido generado por el usuario. Tan insulso como todos los vídeos de gatos y, como todos los vídeos de prueba que ya hay colgados, algo tosco. Puesto a pantalla completa es mejor y con unas gafas que tenía abandonas procedentes de un Cinegames la experiencia es buena: muy envolvente. En la incrustación, elige por defecto el sistema de pantallas y no el de rojo/cian con el que lo veo yo, basta con ir al enlace original y elegir el sistema.

La clave es: ¿no tendrán deseos los padres de mostrar a sus recién nacidos y a sus niños pequeños reproducidos en 3D para el recuerdo y para hacerlo más divertido? You bet. ¿No querrán algunas marcas y empresas ser más persuasivos inventando piezas y gracietas en 3D para llamar la atención? Qué les voy a decir del porno, incluso del erotismo light que tranquiliza la conciencia de los vigilantes del terms of service de YouTube. Y eso lleva a una consecuencia: la demanda de medios técnicos para hacer grabaciones sin esfuerzo en 3D a nivel doméstico va a llegar más pronto que tarde. Las tecnologías sin gafas, una fuente de inversión a toda velocidad. Pantallas y cámaras para móviles, para vídeo y para foto. Y todo eso es mucho dinero.

YouTube tiene una exposición sobrecogedora. Que sea una ventana para la estereoscopia lo mismo empieza a crearles problemas con las majors y esta nueva fuente para poder piratear algo que se pensaba de piratería tardía. No me cabe duda de que YouTube pondrá todo su empeño en que ningún material protegido le estropee la fiesta a sus clientes más deseados, pero abierta la veda, en otros sitios se hará. Sin embargo, las posibilidades son mucho mayores que los riesgos: ¿Veremos pronto los trailers de cine esteoroscópico pudiéndose ver con sus gafas en plena promoción en YouTube? La tele no va a poder competir en eso en mucho tiempo. Además, probada en casa, lo más probable es que todos queramos ir a ver las películas a una sala grande y potente, con mucho mejor experiencia de usuario sentado en el ordenador.

Pronto, las pantallas sin gafas en su hogar. No se lo pierdan. El segundo vídeo es en el que se explica cómo funciona el sistema. No sale en los embeds, como dije, la casilla para elegir el tipo de gafas, pero en la página de YouTube se puede comprobar todo al detalle.





miércoles, julio 29, 2009

Video institucional en zapatillas: Bezos explicando la compra de Zappos en YouTube

Se quejan en Streaming Media de la decepcionante calidad del vídeo de Bezos en YouTube (se refiere a la calidad de imagen, no al contenido) y se lamentan de que oajalá hubiera elegido otra plataforma. Yo no estoy tan seguro y me da que la obsesión por el cliente que explica el fundador de Amazon en el vídeo ha estado contemplada en la decisión de hacer un video con, simplemente, nada. Probablemente, cuanto más simple y mundano, mejor.

Siempre he creído y sigo creyendo que el verdadero mercado del video online para los pequeños productores se encuentra en el mercado institucional y que los bajos costes crearán o ampliarán una demanda que, hasta ahora, se autolimitaba por el terrible coste de producir un video. Un video que se usaba una vez y se guardaba en un armario. Salta a la vista que eso ha cambiado mucho, tanto como el hecho de que en este vídeo no necesita a nadie para ser producido, un hándicap aparente.

Las conclusiones son dos: hay audiencias amplias perfectamente preparadas para que las empresas puedan comunicar en zapatillas y no pase nada. La clave: el contenido, como siempre. Si la atención se aguanta, el virtuosismo técnico termina siendo secundario hasta la vergüenza. Y Bezos es capaz de darle aire a ocho minutos de video sin apenas cambios de ritmo de ningún tipo. La segunda es que bajo coste más frecuencia son la salida para el que presta servicios a empresas: al final, es un petardo grabar, editar y subir si tienes que hacerlo todos los días y no es tu trabajo. Como no siempre la empresa dispone de un Bezos y su carisma, el valor añadido consiste en suprimir el aburrimiento característico de la información institucional.

Todo esto es, por ejemplo, lo que intenta en España gente como Agoranews o Canales Corporativos, es incluso parte del trabajo de los sitios de contenido establecidos que tienen esas marcas como tarjeta de visita y reciben pedidos agradados con su expertise. Me estoy dejando mucha gente, el que lo haga y no quiera dejar de perder su referencia, está autorizado a emplear la sección de comentarios para dejar su enlace, que no será considerado spam, sino un sano ejercicio de directorio.

La guinda: lo que cuenta Bezos sobre cómo llevar un negocio está francamente bien. De puro simple, complejísimo. Aprenderlo, sólo con la experiencia, me temo. ¿Novedoso? No, muchos libros cuentan más o menos lo mismo, pero verlo repetido en uno que le ha ido muy bien, como que sirve para no perder el norte.



martes, julio 28, 2009

El análisis de audiencias en CNN+

Un reciente Cara a Cara de Antonio San José se dedicó al análisis de audiencias, su medición y sus consecuencias comerciales y sociales. Desgraciadamente, el video del que disponemos está severamente mutilado y múltiples cosas interesantes han desaparecido, sobre todo algunas con las que no estaba de acuerdo y que, esencialmente, eran las que valoraban el modelo televisivo. De acuerdo o no, Ricardo Vaca las explica estupendamente. ¿Alguien entiende por qué se recortan los vídeos en online sobre la emisión en directo? Venga, ni respondo. Aún así, merece verse.

lunes, julio 27, 2009

"¿Y tú que cambiarías de la propiedad intelectual?"

Andy Ramos lanza un reto a la red, siempre tan combativa para discutir sobre algo que está abierto: la reforma de la ley de la propiedad intelectual. Me parece una oportunidad magnífica para dejar de ser teóricos de media tarde, leerse los textos y proponer una revisión. Andy lanza unas cuantas ideas, pero creo que no entra directamente en una visión estructural, sino en el alivio de parte de los abusos actuales. Yo parto de la base de que no se trata de reformar únicamente una ley, sino de tratar del conjunto del sistema, incluídas las entidades de gestión y, seguramente, promover revisiones de los tratados internacionales sobre la materia. Un punto crítico es la sencillez y claridad del derecho a compartir (por tanto, cánon no) y otro, la reducción drástica de los plazos de duración de los derechos exclusivos. En fin, vayan y a ver qué sale. El debate, allí.

Las cadenas hablan de su empleo de redes sociales en El Mundo

Algo debe querer decir, aunque sólo sea moda, el que un medio generalista se ocupe del uso de las llamadas redes sociales por parte de las televisiones también generalistas: el artículo es de pago, he dejado un pdf más abajo. Como suele ocurrir en estos casos, es fácil tener perdigones y balas cuando desde los espacios especializados miramos la visión más simplificada de quien tiene que escribir para todo el mundo, así que apunten ésta:
Por un lado, están las consagradas a perfiles individuales: Tuenti y Twitter. La primera, con un target más juvenil, es ideal para programas dirigidos a este público. En cambio, Twitter, más generalista, se abre camino entre los medios españoles sin llegar a las cifras de followers de EEUU.
Está claro que hay alguna una laguna conceptual en el redactor (¿diferencia entre microblogging y perfiles en redes? ¿Facebook no está consagrada a perfiles individuales?) y alguna duda sobre la edición (¿por qué se supone que el lector sabe lo que son followers cuando está explicando las diferencias entre una y otra?). Pero lo bonito es que hablan casi todos los artistas de la escena del internet televisivo de escala estatal y permite hacer un pequeño retrato del estado de la cuestión.
  • Facebook gana. Pardiez. Es mucho más operativo para las empresas que Tuenti para mostrarse, es obvio. Interesante la mirada de Telecinco sobre el futuro: "dependerá de las redes que triunfen". O de la política que mantenga a las empresas cuidadas sin sorpresas. Y de que no aparezca una nueva aplicación que, como el nuevo bar de moda, se lleve a los vecinos con la música a otra parte. ¿Será Google Wave the next big thing y trasladará el flujo de vida a un escenario aparentemente más dinámico que Facebook? Eso a nivel masivo, porque siempre hay chiringuitos para exquisitos y gente que no quiere ser vista.
  • Si Facebook gana, la tendencia a su uso a través de connect y el hecho de que todos siguen la estela del innovador (CNN) y aplican esta posibilidad a las emisiones en directo, también gana. Claro que todo esto no es más que un aperitivo de lo que seguramente está por venir. Y me extraña que vaya a ser tan simple. El campo de la conexión en directo para televisión y redes necesariamente va a evolucionar mucho. Pero también habrá que ver cómo se maneja el retorno económico en esos entornos. Una incertidumbre más de estos negocios: los modelos de negocio basados en chat en el pasado ¿sirven de referencia? ¿para bien o para mal? ¿tiene que ser la participación un centro de beneficio?
  • Las cifras que presentan de seguidores, usuarios, fans o como queramos llamarlo son un reto: si cinco miles y treinta miles son un indicador de éxito para un medio acostumbrado a contar incluso los fracasos en millones, muchas cosas hay que explicar. Por ejemplo, si contar en millones seguirá teniendo sentido o si, sin tener millones, alguna vez servirán esencialmente para algo. Esas decenas de miles de fans, o esos millares de fans, ¿qué representan cualitativamente? Por supuesto, unánimemente se apela (apelamos, claro) al diálogo y al contacto con el usuario como virtudes magníficas, pero ¿qué consiguen realmente sobre el objetivo final de la programación, que es ser vista y esos espectadores vendidos a un anunciante? ¿Qué consiguen sobre la fidelidad de esos mismos espectadores? ¿Cuánta conversación puede llevarse cuando - o si - la presencia en redes se incremente a centenares de miles, ni siquiera a millones?
  • ¿Quién tiene más fanatismo a su alrededor, las cadenas o las historias? Los virtuales seguidores de los personajes de las series son, por goleada, mucho mayores alrededor de los personajes y los programas que de las cadenas. Y, puestos a apurar, los personajes están por encima de los propios programas. Yo ayer apuntaba a Risto como minifranquicia. El talento, como activo primigenio que no cambia. El viejo conflicto de si se ve la cadena o el programa podría agudizarse en términos de redes sociales y decantar la victoria, como casi siempre (¿hay algún ejemplo donde no gane?) a ese misterio que es el contenido.

Y un elogio al redactor vapuleado: ha contado la presencia de seguidores y fans en cadenas y programas y se ha rastreado las páginas más que los bloggers, que tanto apelamos a nuestra poder sobre el nicho, hemos hecho. Oigan, qué rápido va todo: hace unos meses tuve que hacerme una para un cliente y ya no se parece en nada. ¿Surgirá un nuevo servicio de monitorización de las redes como valor añadido o esto se hace a ojo? Si alguien me lo pide, lo invento...


domingo, julio 26, 2009

Risto y la sonrisa de Buster Keaton


La ausencia de sonrisa de Buster Keaton era la seña de identidad de un personaje del que se dice que Hollywod siempre quiso crear una película que se publicitase como la primera película en la que Keaton sonreía. No sé si llegó a ocurrir. Pero hacerlo reír era equivalente a destruir el personaje, cargarte la esencia de algo por la que el público ha adquirido una serie de códigos que le dan esencia. ¿Alquien se tomaría en serio que el Mauri de Aquí no Hay Quien Viva se tornara heterosexual? Puede ser divertido un capítulo con la duda, pero nos quedaríamos sin historia.

Anoche en Telecinco hubo un segundo de duda: el público y el presentador sugirieron al señor Risto que se quitara sus gafas. Explicó el publicista que las llevaba para, en resumen, dejar de ser Risto cuando está por la calle. El presentador apuntó que lo habitual de las personas famosas es ponerse gafas de sol cuando salen del plató para no ser reconocidos y que - se presume que hábilmente - el personaje en este caso lo hace a la inversa: se las quita en la calle para no ser reconocido. En una entrevista que me hizo presumir que tras la fachada del personaje construido hay un tipo que puede que sea más sensible y tierno que el día de la madre, el hombre supo resistir la tentación y no lo hizo. Pero por una centésima de segundo pareció pensárselo.

Un personaje no tiene, en mi opinión, diferencia alguna con una marca. Tiene valores, una imagen, personas que se identifican con ella o que, curiosamente, también lo hacen por oposición. Y el hábil publicista que ha hecho de la acidez corrosiva y la destrucción de los méritos ajenos una identidad (de marca) supo resistir el segundo final de lo que no debe hacer: quitarse las gafas. La leyenda de Hollywood dice que Buster Keaton llegó a tener en su contrato cláusulas impidiéndole sonreír en público, algo que parece que nunca llegó a ocurrir (la prohibición, no que no se riera). La pregunta es cuántas precauciones toma Mejide en preservar esa condena de ser un personaje, de ser una marca y por cuánto tiempo puede ordeñarla. Años ha, bastantes, supe de una estrellita de un programa de la televisión de entonces, que no bajaba del auto para echar gasolina para preservar su imagen: se supone que en los viajes de vacaciones iba sin peinar y que el país iba a ver cómo se destruía un mito. Risto es mucho más mito que aquélla estrella efímera.

¿Hasta qué punto es consciente o ha sido consciente el personaje de su construcción? Hay tanto de suerte y casualidad en el espectáculo que sólo puedo pensar en un sistema de retroalimentación entre la postura de un tipo que, por seguir con tópicos, hace de la dureza la otra cara de una intimidad frágil, con la del cerebro frío que sabe de comunicación y que es capaz de, en el sosiego que le debe acompañar tras cada emisión, analizar los elementos de éxito y las claves comunicativas de lo que ha funcionado. Ha escrito libros ampliando el discurso y, por el camino, parece claro que su agencia creativa encontrará clientes para el personaje. Hasta qué punto una identidad basada en lo negativo y su propia notoriedad personal llevará a otros a comprar sus servicios o incluso a asociar su imagen al monstruo del Averno, lo desconozco como seguramente lo desconoce él.

Pero mientras el debate en prensa, televisión, radio y blogs se centra en los motivos del teatral despido (como la verdad tiene muchos ángulos, aquí se debe mezclar el lanzamiento de otras cosas con las tensiones entre cadena y productora - que son del mismo dueño - y las pequeñeces personales, todos ellos elementos que, francamente, dan igual), el personaje se apresta a crecer para ver si es posible o si es capaz de trascender de su lugar de nacimiento. En definitiva, estamos a punto de saber si Risto Mejide puede convertirse en una pequeña franquicia de contenido multiplataforma. Multiplataforma porque son los tiempos de la comunicación: si el contenido de su nuevo programa es el anunciado - vamos a criticar al poder, lo que personalmente me asusta un tanto en términos puramente intelectuales ante algunos niveles de razonamiento que le pude detectar - los tonos telefónicos con insultos para el éxito y libros de retratos de personajes públicos al borde de la demanda son salidas inevitables si se apresta a ello. Es carne, cómo no, de vídeo generado (grabado y subido) por el usuario para un torbellino viral.

A ver cómo le sale a él y a los cerebros que trabajan con él. Pero que nadie se rasgue las vestiduras: that's entertainment y se anda escaso de contenidos (personajes, historias) capaces de concitar atenciones más o menos numerosas. También tiene su ciclo de vida. Me parece que la parte más interesante para el negocio de la industria audiovisual empieza ahora: cuánto pueden estirarse las palabras afiladas y las gafas de sol en directo. Carlos Boyero, el otro malvado universal, ha cambiado de un periódico a otro, pero la identidad continúa y permanece un público que disfruta leyendo como el mundo no tiene solución y nada es bueno salvo lo que a mí me gusta. La trampa es discutir. El negocio, que la gente discute.


Créditos: la imagen pertenece a la galería de enplaytime, que distribuye con licencia CC.

miércoles, julio 22, 2009

"Una condición para que esta industria se desarrolle es que, por detrás de ella, haya gente que entienda el negocio" (hablan de cine español)

Lo dice un americano y, por tanto, saltarán los prejuicios que seguramente le asaltan a la redactora cuando apostilla "entrenimiento, lo llama él" al tipo de negocio que es, entre otros, el del cine y la televisión. Aquí estamos borrachos de cultura, pero la entrevista que El País dedica a Al Lieberman, profesor de marketing de este tipo de industrias en la universidad de Nueva York, no tiene desperdicio. Su revisión del modelo de las 4P's del marketing para llevarlo al mundo del entretenimiento en la era digital es más que interesante.

Basta con que resalte los mejores párrafos si no tienen ganas de leer, porque se comenta casi sola:
"La intervención del Estado en el sector es short-term thinking. Es decir, de una mentalidad 'cortoplacista'"

Los fondos públicos pueden ayudar durante un año o dos a algunos cineastas. Pero esos subsidios no solucionarán el problema de las audiencias -que la gente vea las películas españolas- ni hará que la producción local tenga una proyección internacional.
Aunque todos los gobiernos lo hacen de una forma u otra (aunque creo que no está pensando en los incentivos de rodaje), se merece un paréntesis: ¿se han dado cuenta de que aquí seguimos subvencionando al que ya no lo necesita - ha saltado al mercado internacional, tiene distribución haga lo que haga - y que seguimos subvencionando a los que sistemáticamente pasan raspando los trescientos mil euros que dan la paz (derecho a recibir subvención)?. Sigamos:
Para conseguir esos resultados, Lieberman sólo confía en el talento y la formación de ejecutivos y artistas, una inquietud que dice que existe en EE UU, desde luego, pero también en Alemania y Argentina. "España no parece interesada en esto, en aprender qué significa hacer una película y cómo ganar dinero con ella"
No me resisto: ¿Sólo? Casi nada: talento y profesionales. ¿Se puede sin ellos?
En Estados Unidos existe un sector poderoso en cierta medida gracias al esfuerzo invertido en estudiar el negocio del entretenimiento, que es el de la televisión, el de la tecnología... Y algo parecido ocurre en otros sitios. No creo que esta sea, sin embargo, la prioridad de España.
Aquí le van a decir de todo. Pero tiene razón: no es una prioridad.
Mire, yo soy un apasionado del cine, pero tampoco haría películas: sería terrible. En cambio, hay gente que se destaca porque tiene condiciones para eso. Almodóvar, por ejemplo, sabe hacer películas que llegan a todas partes. Pero no todos pueden conseguir algo parecido.
"No todos". Pero siguen rodando. Y no le tiene medio a internet:
"La red es una herramienta estupenda para la publicidad boca a boca. Es decir, para que una excelente película de presupuesto mínimo llegue a todo el mundo". Y está convencido de que la industria del cine ha aprendido de la nefasta gestión de las descargas gratuitas que hicieron las compañías discográficas. "Hay que ser muy estúpido para caer en lo mismo", reconoce.
La red española recuerda ese argumento una y otra vez. Da igual. Teddy, dispone.
...en EE UU aparecen 600 películas nuevas al año: cada espectador quiere una distinta y la clave está en enviarle la información que le interesa. El espectador del cine de acción debe conocer los estrenos de Batman y de Transformers. La red es ideal para ese tipo de estímulo, para conocer la opinión del público con un perfil parecido y saber, por ejemplo, que en China hay una película de acción que puede ser interesante.
Y, ahora, la perla mayor, la que está ausente tras tanto talento y encuesta salvadora de la marca cine español:
No es verdad que no haya público dispuesto a llenar los cines: ocurre que debe merecer la pena.
Sinceramente, ahora que no nos oye nadie: ¿no es obvio? ¿de verdad hay que explicarlo?

martes, julio 21, 2009

¿Qué pasa en Caribevisión? (mientras lo sabemos, así se vende Aida en USA)

Es una de las inversiones más curiosas e interesantes de las empresas de medios españolas. Telecinco toma una participación en una cadena de televisión que se especializa en el público hispano de procedencia caribeña y decide ponerse a competir con Univisión y Telemundo. Para ello, cuentan además con programación de éxito en España: todo un reto, todo un aliciente para alguien como yo el saber si los productos que triunfan en España pueden hacerlo con la audiencia hispana (al menos, parte de la audiencia hispana) de los Estados Unidos. No he logrado averiguarlo.

Hace cosa de un par de días, El Confidencial publicaba que la compañía se iba a declarar en quiebra (el sistema americano de gestión de procedimientos concursales que se conoce como Chapter11). Ayer, HispanicAd desmentía a partir de fuentes de la cadena que fuera cierto. Hoy, El Confidencial dice que, al ver su publicación, se han echado atrás. Tremendo lío accionarial. Telecinco no dice ni mú, menos mal que es una sociedad cotizada.

Mientras sabemos, les dejo aquí el documento de información que facilitan los equipos comerciales de Caribevision a los interesados en anunciarse. Fotos de Arguiñano, Aida, Escenas de Matrimonio, Hospital Central...


Los juegos son cosas de todas las edades, como lo es el entretenimiento y la sociedad digital

Creo que casi todos tendemos a contemplar la industria del entretenimiento en parcelas aisladas: cine, televisión, incluso teatro, cada uno por un lado (no digamos la música) , y los juegos todos ellos en su particular chiringuito. No es ningún secreto la existencia de vasos comunicantes entre ellas y la cada vez mayor importancia de encontrar historias que crezcan más allá del medio que las origina.

He recibido esta presentación de un trabajo realizado por la Asociación de Desarolladores de Ocio Interactivo Digital que explica los hábitos de consumo en materia de juegos de eso que llamamos adultos. Lo interesante: que contribuye a derribar el mito de que, como en internet, juegos y presencia digital es cosa de jóvenes. Cuando, en realidad, lo que sucede es que la sociedad se hace digital y no hay nadie que quiera perdérsela. Que los hábitos de consumo y los usos sean diferentes, que haya gente que no se incorpore al mundo digital, no quiere decir que no haya generaciones acostumbradas al uso de dispositivos electrónicos y no se quieren quedar fuera. Todo ello asumiendo que fueron los niños los que aprendieron a programar el video, historia que nos hace olvidar la otra parte: el resto de la familia se aprovechó de ello y la tecnología fue usada por todos.

"No quedarme fuera" es algo que escucho no con miedo, sino con pasión en muchas personas que no llegarían ni al calificativo de eso que se llama emigrantes digitales. Y solo hay que ver como adultos de edades que se miran con suspicacia se lanzan a Facebook y a descargar películas. La consecuencia para la construcción y desarrollo futuro del entretenimiento es inevitable: todo es convergente y para todos los públicos. De ahí que la mirada a la industria audiovisual en parcelas subvencionables, otras regulables y otras que andan sueltas es, seguramente, producto de nuestra mirada del pasado. ¿Qué diferencia hay entre cine, televisión, libros y juegos? Hoy día son soportes para involucrarse en una historia de diferentes maneras. Pero miramos y regulamos todo como si estuviéramos en los años del blanco y negro. Es, en gran parte inevitable (el espectro sigue siendo un bien escaso), pero no deja de ser una limitación de pensamiento: la cultura no se salva por proteger determinados medios o poner reglas restrictivas de explotación económica a otros. Todo fluye como fluyen los bits y cada historia tiene muchas formas de ser contada y de participar en ella. Pero supongo que convertir a Proust en videojuego será considerado anatema antes de empezar. Lo que no quita que haya que ser muy bueno para lograr la misma intensidad de En Busca del Tiempo Perdido en una pantalla interactiva.



lunes, julio 20, 2009

¿Podemos fiarnos de Facebook? Reflexiones tras perder una cuenta que puede que ni necesite


Creo que no debemos fiarnos. En realidad, no sólo de Facebook, tampoco de Google, Yahoo, Microsoft, Terra o cualquier compañía que esté intermediando la red y a la que cedemos nuestra soberanía personal en forma de datos y gracias a las cuales hacemos un uso indiscriminado de herramientas vitales para construir nuestras relaciones comunitarias y mercantiles en la era de la red. Herramientas que están controladas de forma centralizada. Es el mismo mecanismo, claro, por el que no debemos fiarnos de los bancos o de las telecos: demasiado riesgo si no existe una competencia capaz de llevarnos nuestras cuentas a otros sitios sin consecuencias relevantes para nuestra actividad económica y social. Mientras el mundo fuera de línea tiene una manera de solucionar sus contenciosos más o menos perfectible, en la relación con las compañías que administran lo esencial de la red queda mucho por hacer. Este no es un discurso antisistema, sino consciente del sistema.

Hago esta precisión porque antes de hacer el relato que algunos esperan prefiero ponerlo en contexto. Hay dos cosas que entran en juego aquí: la primera, la mayor o menor habilidad y conocimiento (costes, además de los monetarios) de que disponemos cada uno de nosotros para emplear software y herramientas para nuestra vida en red que puedan ser controladas por nosotros sin dependencias críticas de terceros (comprobar que Facebook te puede borrar una página y no había forma previa de preservar tus datos y las relaciones que has construido allí, es un caso claro). La segunda cuestión reside en que este tipo de servicios mayoritarios que muchos empleamos (podemos incluir Twitter) crean un efecto red que les confiere valor cuando, por el motivo que sea, uno desarrolla un espacio de comunidad que tiene que ver con su mundo de conocimiento: tanta gente allí que termina siendo una manera cómoda de encontrarla. Sin perjuicio de que, como le está sucediendo a MySpace, no dejan de ser como una discoteca que mañana puede dejar de estar de moda.

Es decir, uno estaría mucho mejor asegurándose de que construye su blog, sus relaciones de comunidad siendo el propietario de sus dominios, servidores y herramientas, eligiendo espacios de comunicación abiertos que no puedan ser controlados por un único operador y que permitan la afiliación o separación sin problemas de determinadas formas de relacionarse, con el subsiguiente control (¿relativo?) de sus datos pero, al mismo tiempo, uno se enfrenta a sus propias limitaciones de conocimiento (aceptemos curva de aprendizaje) y, según los objetivos buscados, al valor que el efecto red de estos servicios tienen. Servicios que, con suficientes alternativas comerciales y con una fuerte presión de los usuarios, no tendrían más remedio que limitar su capacidad de decidir por ti. El caso Amazon y su posible marcha atrás en el affaire Kindle/Orwell sería el ejemplo de ese posible equilibrio claramente imperfecto. O la propia Facebook cuando echó marcha atrás de alguna propuesta publicitaria.

Largo prólogo. Quizá retórico. Seguro que incompleto y limitado. Espero que tomen la esencia: el debate sobre tu soberanía personal en la red. Porque en mi suceso con Facebook confluyen las dos fuerzas: el contexto, ese que he relatado, y lo que puede considerarse como una gestión del servicio prestado verdaderamente deficiente sin entrar en la posible perversidad o limitaciones de emplear herramientas y servicios que no puedes controlar aunque se empleen sin maldad alguna, es decir, como si el don't be evil fuera un hecho consumado. Creo conveniente delimitar los dos ámbitos.

Sobre el primero: mi decisión de marchar poco a poco a toda la libertad que pueda conseguir es definitiva (cuando creé este blog no tenía capacidad para gestionarme un dominio propio ni era capaz de instalarme mi propio gestor de contenidos, ni entendía las consecuencias que tenía eso: lo importante era estar escribiendo). Mi decisión de ir construyendo mis relaciones comunitarias de más calidad, las más deliberativas y enriquecedoras en otros espacios que todavía no sé cómo serán, también lo es. Será lento y puede que nunca llegue al cien por cien (el correo de google es de tal calidad que, francamente, marcharme a Thunderbird no lo considero una opción ante la experiencia que ya tuve y no quiero volver a tener). Pero será mejor. Implica también que usar espacios comunes ampliamente frecuentados por los demás será como salir a la calle, mientras que los que visitan tu casa deben tener otro entorno. Stallman dice que estamos locos dejando nuestros datos en la nube y creo que es esencialmente cierto, pero la vida se compone de equilibrios y de la administración de recursos limitados, en especial, el tiempo. Por lo que hay que aprender a convivir con sus riesgos.

En fin. Es complejo y seguramente tan poco o tan verdaderamente dramático como relacionarse con un banco. Y eso en unas sociedades más o menos abiertas como se supone que son las de Europa Occidental. Vamos ahora con el relato de los hechos. Eso que en realidad todo el mundo (¿todo el mundo? qué ataque de egolatría dospuntocerista) está esperando y cuyo efecto se ve muy limitado en el morbo que pueda tener al someter a los lectores a la dura lectura de uno de mis textos más largos: los que lleguen hasta aquí deben ser los lectores más sosegados, intensos y con ganas de reflexión de todos los que vengan atraídos por mi labor previa de plañidera digital (ahora, como ven, he pasado a la soberbia).

La cosa fue así:
  • Hace algo más de una semana, introduzco mi clave de acceso a Facebook y recibo constantes mensajes de que usuario y contraseña no coinciden.
  • Como es usual, uno empieza a sospechar que está confundido con su clave, emplea otras variantes generalmente empleadas para crear sus propias claves y termina por pedir que se la manden por correo. Ese correo no llega nunca. Ni llegó.
  • Pasé a la fase de busca de soporte. Engorroso, muy engorroso encontrarla. La encuentro. Pongo un mensaje. Me contestan pasadas unas horas, me piden confirmar que soy yo y la dirección de correo de la cuenta. Lo hago. Al cabo de las horas, un mensaje dice que no encuentran ninguna cuenta asociada a ese correo.
  • Como me temo lo peor, acudo a mis usuarios para confirmar que existió. Incluso poder probar que se recibían correos y mensajes a ese mail que niegan tener. Algo más de cincuenta personas me consta que han sido generosas en el proceso. Mil gracias. Aunque, como se puede ver, no ha servido.
  • Varias personas me ponen en contacto con Laura, quien lleva el marketing de Facebook. en España. Encantadora. Se vuelca conmigo. Me llama y me escribe. Y, sinceramente, sólo se puede hablar muy bien de ella y su labor. Ha hecho lo que ha podido.
  • Por el camino, múltiples conversaciones con gente que me cuenta que ha tenido experiencias parecidas: páginas de empresas borradas, cuentas desaparecidas, gente que la recupera al cabo de una semana, gente que nunca vuelve a hablar de ello. Rumores de que están desbordados con miles de casos, interpretaciones conspirativas por la cual alguien se ha vengado de mi y me ha denunciado. ¿Pasto de leyenda urbana o el río, que suena?
  • Por más que cruzamos correos (remito no sólo mi dirección de correo, sino esa url que nos decían que era para toda la vida) no son capaces de encontrar mi cuenta. Al final, recibo un mensaje en el que me dicen que esa cuenta ha sido borrada sin que quede claro si lo he hecho yo o lo han hecho ellos. Y piden disculpas por las posibles molestias.
  • De repente caigo en la cuenta de algo. Yo tenía otra cuenta. Una cuenta que no usaba y que borré. Con otro nick y con otra dirección de correo. Hace bastantes semanas, al ir a entrar en mi página - la borrada - el navegador introdujo el antiguo correo como usuario (seguía estando memorizado no sé por qué) y, al usar yo la misma contraseña, me reactivó esa vieja cuenta. Que yo daba por cerrada hacía meses y que según los mensajes que recibes termina por desaparecer si no la reactivas. Es decir, alguien seguía teniendo datos que no tenía por qué tener.
  • Decidí borrarla de nuevo, pero no recuerdo por qué cerré la sesión y entré con la cuenta que verdaderamente usaba. Y la borré. OJO, ATENCIÓN: no he sido yo. Que sigo. Me doy cuenta inmediatamente y lo que hago es que, como sucedió con la otra cuenta, reactivo de inmediato. Lo único que había perdido era mi capacidad de administrar la página de Brandsandvideo. Que rehice.
  • Desde ese momento, empleé la cuenta con total normalidad durante semanas. Hasta que no pude y empieza esta historia.

Las preguntas son obvias: ¿tuvo que ver el borrado accidental y posterior reactivación con la desaparición? ¿por qué no se puede reconstruir una cuenta de la que se quedan los datos por si acaso como el mismo incidente demuestra? ¿por qué una cuenta que debiera haber muerto seguía adormecida en un servidor de Facebook? ¿por qué son tan escasos los recursos de soporte que han de pasar días y días para tener alguna respuesta? ¿por qué una empresa emblemática del cansino esquema dos-punto-cero no tiene capacidad - real - de conversación con sus usuarios? ¿por qué unas explicaciones tan mínimas, tan de pesadilla como un call center de movistar? Ahora que las empresas compran publicidad y crean sus páginas, ¿pueden fiarse de que sus páginas o las de sus fans más importantes van a seguir funcionando sin que eso dependa de sus voluntades particulares?

Contéstenlas si pueden. De momento, he rehecho mi cuenta. La tienen aquí a la derecha por si alguien quiere agregarme. Muchas personas lo han hecho ya y se lo agradezco. Pero sé que mi relación con Facebook tiene que cambiar, sólo me ha de servir de altavoz, de pasquín de las cosas que realmente me interesan para mi presencia en red en la medida que sea capaz de atraer relaciones interesantes y siempre que alcance una masa de la que no dependa demasiado. No es que no lo supiera, vaya, pero ahora uno se convierte en gato escaldado: participar de una comunidad solvente y tu propia autonomía residen en un blog/página/servicios plenamente administrados por ti. El resto son bares en los que pasar una noche al que se va vestido adecuadamente para la ocasión.


Créditos: la foto pertenece a la galería de phauly, quien la distribuye con licencia CC.

domingo, julio 19, 2009

Si el Papa también cuestiona la propiedad intelectual...

Se llega a interesantes paradojas sociales y a un curioso momento en el que distintas tradiciones intelectuales empiezan a llegar al mismo punto:
Hay formas excesivas de protección de los conocimientos por parte de los países ricos, a través de un empleo demasiado rígido del derecho a la propiedad intelectual, especialmente en el campo sanitario.
La cita la tomo de una larga explicación de David de Ugarte sobre la encíclica Cáritas in Veritae de Benedicto XVI. La interpretación de David es un ejercicio muy interesante de vincular el desarrollo de la sociedad en red (elementos como la fraternidad y la lógica de la abundancia que tanto se investiga desde el entorno de Las Indias) con el pensamiento puesto en marcha desde el Vaticano.

Por supuesto, una vez que se mezclan unas cosas con otras (católicos, propiedad intelectual, formas de entender la libertad y el capitalismo, la particularidad idea que cada uno desarrolle sobre lo que es comunidad y comunitario en su relación con el individuo) suelen aparecer incomprensiones y la tendencia, tan humana, a encerrerarse en trincheras intelectuales. Hace poco viví una experiencia que algunos vieron en directo.

Mi posición inicial parte de mi aversión a los monopolios. El interés hoy de esta cita reside en poner en evidencia cómo la estructura legal vigente de la propiedad intelectual simplemente se ve cuestionada desde demasiados ángulos como para que el debate siga siendo el del cansino discurso catastrofista de las descargas. Si debe existir o no, es un debate igualmente importante, pero quedémonos ahora (porque aquí hablamos de industria del entretenimiento) con que el charco es ya muy grande.

sábado, julio 18, 2009

Hulu planea estar en el Reino Unido en septiembre

En una comida hace pocos días comentaba con un observador del cambio digital el esperado advenimiento de Hulu a Europa. La intriga venía no ya por la certeza de la orientación, sino por el modo de estructurar su presencia en nuevos mercados.

Por ejemplo: Hulu vive en EEUU de los catálogos de tres de las más grandes organizaciones de entretenimiento de ese país y, por ende, del mundo. Tiene la capacidad de darse a conocer entre el gran público usando sus pantallas convencionales con sus correspondientes spots. Pero el escenario cambia mucho al salir de allí. Las cadenas más vistas no son las de los socios. Los derechos están comprometidos en compromisos comerciales anteriores. El prime-time de un país no es el de otro país, gran parte del alimento del Hulu americano.

Investigando un poco, encuentro noticias. Son interesantes, porque reflejan el modelo de salida de EEUU que probablemente se intente en otros mercados: acuerdos con los operadores locales de televisión. Se alegan conversaciones con BBC, Channel4, etc. Se insiste en que el objetivo de salida es septiembre (es decir, que la infraestructura debe estar muy preparada) y se comenta que el freno reside en los problemas de control de la publicidad. Qué extraño: pegarse por quien controla la tarta.

¿Y en España? Forma parte de las preguntas sin respuesta y la especulación permanente de muchos de nosotros el cuestionarse si un acuerdo de Antena3, Telecinco, laSexta y Cuatro sería viable para construir un Hulu local. Todo el mundo es pesimista: nadie cree que se hagan socios. Otra cosa es que un futuro - largo lo fío - Hulu español (o en español) llegue a acuerdos de sindicación del contenido con las cadenas. Cadenas que son las clientas de las series americanas de bandera que, supuestamente, pueden ser la diferenciación de un sitio de este tipo. La barrera será el control de la publicidad y, por el momento, la querencia de las cadenas a guisárselo y comérselo ellas solos. RTVE es otra cosa, porque se supone que, ahora sin publicidad, no debiera tener problemas en sindicar nada. Claro que si sindica con uno... debería hacerlo con todos.

En definitiva, el complejo mundo de la estructura de ventanas y territorios hace la globalización del mercado audiovisual mucho más compleja e incierta que la evolución del de la música. Como mínimo, mucho más lenta. Ah, y Hulu pretende quitarse el manto de producto americano y localizarse mucho...

viernes, julio 17, 2009

El eterno misterio del contenido: entrevista a uno de los creadores de Lost (hay que leerla)

La complejidad del extraño negocio de los contenidos quedá resumida asín:

EP3. Después de cinco temporadas, ¿ha descubierto por fin el secreto de la serie, por qué ha conseguido enganchar a tanta gente en todo el mundo?

D. L. Lo cierto es que no. Es muy duro para nosotros entender el fenómeno. J. J. [Abrams, guionista y cocreador de la serie]. Carlton y yo empezamos intentando hacer algo que nos encantaría ver, algo que nos haría disfrutar como espectadores. Ésa fue la base de todo y estamos muy orgullosos de haberlo conseguido, pero si me preguntas por qué esta serie ha funcionado y otras no, me sería difícil dar con una buena respuesta sin pasarme una hora hablando.

Damon Lindelof, entrevistado en El País y que también explica muy seductoramente las relaciones entre la serie (¿la televisión? ¿los contenidos?) e internet:

EP3. Hablando de Internet, ¿qué sería Perdidos sin la Red a sus espaldas?

D. L. Es una cuestión muy difícil de contestar, pero es obvio que Perdidos no sería el fenómeno que es sin esa increíble base de fans. Me explico: hace 20 años, si eras un fan de Star Trek y querías hablar de ello, no tenías más remedio que irte a una convención de fans de Star Trek o coger el teléfono y llamar a alguien. En cambio, con Internet, tan pronto como acabas de ver un episodio, puedes meterte en cualquier foro y ver lo que la gente piensa y dice, y hablar de ello si te apetece. Obviamente, sin Internet toda esta inmensa comunidad de fans de Perdidos no existiría. Ahora bien, la influencia de la Red en la propia serie es imposible de medir. Simplemente, porque cuando empezamos a rodar una temporada ya tenemos siete u ocho capítulos escritos y nos gusta pensar que nuestra división creativa, la que se ocupa de los guiones de la serie, no recibe influencia alguna de Internet. De hecho, a los fans no les gusta nada que les hagamos caso porque quieren que la serie funcione sin interferencias, así que cuando hemos interactuado con ellos siempre hemos recibido la misma respuesta: "Ni os atreváis a hacer cambios basados en nuestra opinión, porque lo que queremos es ver vuestra serie". Dicho de otra manera: nunca hemos hecho nada que no quisiéramos hacer sólo porque alguien en Internet dijera que debíamos hacerlo.

Las absurdas lágrimas por la publicidad en televisión española


Mientas los trámites para efectuar el cambio más revolucionario de la televisión en España desde la ruptura del monopolio de RTVE avanzan sin piedad, el tono de la queja refleja la profundidad del mal. Un ejemplo magnífico es el titular dramático y cruento que El Confidencial Digital dedica al mismo cambio que Sarkozy, ese campeón de las redes y la sociedad digital, ha realizado en Francia: La fórmula TVE, una televisión pública sin anuncios, fracasa en Francia: la inversión publicitaria bajó un 6 por ciento y ningún otro medio salió beneficiado.

Tomen nota de la palabra fracasa, porque ahí reside todo. Uno pensaba que de lo que se trataba era de la televisión pública, su calidad (esa palabra esotérica), su defensa de no sé cuántos valores, la pluralidad, la identidad y esas mandangas que justifican el poder de los políticos sobre nuestro dinero (perdón por la soflama). Y noticias como ésta ponen en evidencia en qué reside el verdadero debate. Puede que porque los que fabrican las noticias son empresarios de comunicación y, como tales empresarios de comunicación, por lo que están preocupados es por las cuentas de resultados del sector. Ah, el fin de la publicidad en la televisión pública sólo tiene por misión el que las empresas privadas sigan viviendo opíparamente en ese oligopolio (perdón, jardín cerrado) que es la televisión en abierto basada en licencias y concesiones.

Es un ejemplo porque no son los únicos en poner el acento en el problema de otros. Sí, bien está en llamar la atención del por qué han de ser las empresas de telecomunicaciones las que paguen la fiesta, que es uno de esos escándalos-chapuza que rodea todo lo que tenga que ver con el enorme dedo de repartir favores y dineros en la comunicación. Una sorpresa es que haya grupos de trabajadores de estética sindical que se opongan: mí no entender, el mundo laboral de RTVE ha sido y creo que sigue siendo excepcionalmente mejor que el del resto (a lo mejor es por eso), y se supone que la tradición sindical es en pro del servicio público, sea lo que sea eso.

También lloran los publicistas porque no van a poder vender tantos GRP's, por ejemplo: qué interesante, ¿será que ahora van a tener que pensar en la comunicación de otra forma y convencer a sus clientes de que dediquen el dinero a otras cosas?. Como se ve en el caso francés, parece que la gente no está dispuesta a gastar más. Las proyecciones que realizan las agencias de medios españolas no son nada optimistas con lo que pueda pasar aquí. Y eso en un entorno recesivo donde la publicidad se contrae cumpliendo con su tradicional valor cíclico. Si hablas con veteranos observadores del sector no tienen pelos en la lengua y te dicen que lo lógico es que se lo ahorren. Más publicistas desencantados hablan de subidas de precios y que cómo puede ser esto. Otros se quejan de que las jugueteras van a tener problemas con sus campañas navideñas: madre mía, publicidad a los niños, ese bien que se ha querido siempre regular y proteger ¡mucho más en las cadenas públicas! (al menos, esa era la teoría).

¿Y qué hacen los directivos de la televisión pública por antonomasia? Quejarse de que no pueden competir y, dicen los rumores, comprar contenido a toda pastilla para comprometer el gasto para un par de añitos y luchar por eso que les importa tanto: ser líderes. Enhorabuena, porque en verdad lo han hecho muy bien, ¿pero nadie quiere ver la fascinante oportunidad de hacer televisión, con semejante presupuesto, sin la presión de esa cosa que pone Sofres en las casas y que casi han de matarte si descubres quien lo tiene?. Yo tengo noticias de uno, lo digo por si ven que mi cadáver aparece fotografiado en Facebook, ese sitio de donde he sido proscrito.

Como creo que es notorio mi convencimiento de que la televisión pública entendida como ese gran servicio (sic) universal propio de las europas es, simplemente, innecesario en los tiempos que corren y que más valdría cerrarlo definitivivamente porque, simplemente, o no puede cumplir su función o expulsa al resto de la sociedad en su intento por hacer y difundir contenidos de modo libre, comprenderán que me lo pase en grande confirmando mis peores temores:

  • A nadie le importa eso de la tele de calidad. Ya sé que me reitero, pero observen como ni la mismísima cúpula rectora de RTVE dedica un solo segundo a hablarnos de la oportunidad que tienen de dedicarse a nuestro mejoramiento moral e intelectual sin tener que producir Mira Quien Baila.
  • Ningún medio, aparentemente, resalta el hecho de que tenemos una gran oportunidad para ver más cultura y contenidos edificantes sin telebasura. Tampoco nos hablan de la espléndida oportunidad que se nos abre para la pluralidad.
  • Nadie se está preguntando si ahora el presupuesto de RTVE es excesivo o se han calculado las cuotas privadas (las otras teles y las telecos) para que encajen las cosas de este año y puede que el que viene y luego ya se verá (sí, se ha hecho así). Nadie se ha preguntado qué pasará si un día la cuota del 0,9 no llega a lo que se ha gastado de antemano el ente de nuestras vidas.

Y, en el futuro, ¿qué pasará?. El futuro está en las estrellas, le respondió Mario Conde a Pilar Urbano el día que cayó del cielo y yo no tengo una bola de cristal. Pero en ese ejercicio de agorerismo que tan entretenido es para la vida cotidiana y que si se cobra por él se llama prospectiva, les pongo algunas ideas de un escenario más que probable:

  • A su tiempo, telecos y televisiones privadas pedirán que les liberen de sus pagos. Cualquier excusa servirá: una sentencia de un tribunal (está por ver lo de las empresas de cable y telefonía), otra crisis, un no remontar la inversión de publicidad. Cualquier cambio de gobierno que venga libre de sus actos pasados servirá.
  • A su tiempo, se considerará que el gasto que realiza para las audiencias que vienen (todas debajo del diez, ya verán) es excesivo.
  • A su tiempo, la tendencia histórica de RTVE a gastar más de lo que ingresa se manifestará de modo clamoroso (ya pierde un congo, pero están tratando de que se vea poco). Recuerden que toda esta cantinela del gran servicio público que debía ser empieza por un déficit que aumentaba año a año como una bola de nieve. Y que ha bastado un año tras la limpieza que hemos pagado todos para que regrese. Y digo un año porque, en realidad, nunca se ha ido: la contabilidad hace maravillas.
  • A su tiempo, los directivos que tan bien lo han hecho (lo digo sin retintín, lo han hecho bien), por puro ciclo profesional y puede que por cansancio de no poder hacer lo que está en sus genes (competir), se irán a ganar mejores sueldos al sector privado. Con total legitimidad y lógica, que nadie me interprete mal. Y vendrán otros, elegidos en otro ciclo político y con mandatos morales diferentes sin compromiso con la visión actual (esto no quiere decir que sea mejor, será otra, un otra que tendrá que ver con el corolario que viene a continuación).

El corolario: más pronto que tarde, habrá una reducción de presupuesto. Y nuevos ajustes de plantilla lo más finos y menos costosos que se pueda, que en este caso siempre resulta gravoso. Poco a poco, otro mastodonte de la comunicación será víctima de los cambios que afectan a toda la sociedad digital y se transformará de la cara y lenta manera que lo han hecho todas las empresas públicas a lo largo del tiempo. Y nunca volverá a ser lo que fué en el siglo XX. No pasa nada, el mundo es otro y, por supuesto, tendrá lo que se supone que tenía que ofrecer sin necesidad de que se haga bajo las siglas RTVE, que tardarán mucho en extinguirse si es que lo hacen: cultura, entrenimiento y pluralidad estarán garantizados fuera, es lo que tiene la promiscuidad digital. A ver qué terminan proponiendo para justificar su vida. Algunas cosas tienen, incluso interesantes desde eso que les preocupa tanto que es la imagen de país, ¿pero serán capaces de hacerlo?.


Créditos: la fotografía es de dominio público, pertenece al archivo del Nationaal Archief de los Países Bajos.

jueves, julio 16, 2009

El documental de los videobloggers de YouTube (con María Farreras de YouTube incluída)

Me avisa El Cocinero Fiel, que también forma parte de él. Conocidos de todos como Malviviendo, el propio Txáber o Qué Vida Más Triste, forman parte del trabajo. Dura cuarenta minutos, es creación de Antonio Pablo Molina. Y me parece que el resultado es de altísimo interés. Entre otras cosas, puede verse cómo se han trabajado los decorados de QVMT, las explicaciones de María Farreras de la propia de YouTube.


martes, julio 14, 2009

Las cuentas pendientes del marketing de PVR's (y otros cacharros fronterizos)

Esta mañana conversaba con un fabricante que me ha dejado un aparato para que lo pruebe. Resolvía algunas dudas y puñetas que surgen cuando uno conecta cosas a los ordenadores. Y terminamos comentando las dificultades para dar a conocer la categoría entre el público masivo. Precisamente, en un debate lleno de llamaradas (no de cólera, sino de pasión) que se produjo sobre un post mío en las páginas de Javier G. Recuenco, se discutía sobre el papel de las grandes cadenas de distribución en la difusión de este producto. Y una cosa lleva a la otra.

Servidor no es ninguna clase de especialista en marketing de consumo, ni mucho menos de electrónica. Digamos que manejo cuatro palabras para que cuele, pero los que saben son otros. Con todo, hay una serie de observaciones que me parece que tienen todo el sentido y que espero que los polemistas mencionados entren a ampliar o rebatir.

Primera observación: el que tiene un PVR no lo suelta. Cualquier conversación con el feliz propietario de uno de ellos, termina siempre con frases del tipo "mi vida ha cambiado" o "no vuelvo atrás". La experiencia de controlar el consumo es tan fuerte, que son evangelistas convencidos. En el caso de los que tienen iplus, por fin encuentran sentido a pagar la subscripción a chiquicientos canales. Por tanto, si esto es la bomba ¿por qué nadie se lanza a venderlo? Supriman cosas como que la TDT no había llegado y tal. Sumen el hecho de que impulsa TDT está mantenido por las teles a las que les destruye el modelo de negocio. Pero, si usted se llama Corte Inglés que, encima ha sido accionista de CanalPlus (es decir, que conoce estas cosas), ¿a qué esperan?

Segunda observación: el nombre PVR, necesita un revamping. No digamos si hay que empezar a explicar que un PVR y un DVR son dos cosas distintas. Es para techies. AppleTV, es AppleTV.

Tercera observación: ¿Por qué todos tienen nombres de misiles o cohetes espaciales? M-quinientos no sé qué, giga algo, EVE1000 o similar. Todos esos nombre son parecidos a los aparatos reales, de los que soy incapaz de recordar ninguno. Otra vez: AppleTV es AppleTV. Una razón por la que me gusta el nombre PomeloTV, así, de paso, y sin que en principio - pero sólo en principio - tenga nada que ver. Pero voy dando a entender. Ni siquiera me gusta demasiado In-Out: he visto demasiado cine y eso para mi es una película de Tom Selleck y Kevin Kline en la que uno sale del armario.

Cuarta observación: nula diferenciación en los lineales. Entre las marcas blancas y semiblancas y las marcas que quieren hacer una propuesta de valor no hay quien perciba nada. Todas las cajas amontonadas en cualquier sitio, pegadas a la TDT y sin que la cartelería ni nada permita acercarse, diferenciar, sugerir, desear. Ya, ya sé que estas cosas cuestan dinero y alianzas con los retailers... pero quince millones de hogares... cuando sabemos que el que lo tiene no lo suelta... es demasiado bueno para no querer vender ¡en tiempos de crisis! un producto que puede presentarse como el ocio más rentable del hogar. Ni qué contar si permite conectarse a internet, en una época en la que hasta el portero de tu casa descarga lo que quiere.

Quinta observación: ¿Nadie hace demos? ¿Nadie lo ha intentado? En fin, esto se vende mostrándolo, no amontonando cajas en las estanterías. Ya nos dirán: sin dinero para hacer prensa, spots, radio - esas publicidades tan antiguas - la guerrilla es lo que queda y los medios sociales son una bicoca... Vamos, yo probaría hasta las mismas técnicas que la venta de tuppers y vaporetas, si lo veo en mi vecino, quiero otro. Apple ya tiene su espacio y no se ha lanzado al AppleTV: qué simple.

La television personalizada y todos los cambios que, de verdad, favorecen al consumidor y el pequeño productor pasan únicamente por la generalización del consumo alternativo al lineal. Y eso se tiene que hacer en el televisor, no en el PC. Bueno, lumbreras, me contesten, despotriquen.

Pocoyó: el folleto de salida a bolsa

Se advertía que el entorno financiero era complejo para lanzarse a bolsa y estrenar el mercado alternativo: al final, se reduce la colocación de acciones a una ampliación de capital renunciando el accionariado a vender parte de sus acciones. Pero el caso es que están allí. Se llaman Zinkia y Pocoyó es lo que les ha hech grandes.

El archivo adjunto es el folleto de colocación. Una lectura necesaria si se está interesado en la gestión de empresas de producción audiovisual orientadas a los negocios actuales. Por un lado, el ejercicio - violento - de apertura y desnudez que significa contar las cosas que se cuentan: detalles relevantes de los contratos aireados, entre otras cosas. Es lo que tiene salir a bolsa. Dos: la comprensión amplísima de un negocio que se construye alrededor de los ingresos por licencias que haría las delicias de Chris Anderson por la forma en que se dan gratis las series para construir marcas y vender algo que, ellos no lo llaman así, pero que no es copiable así como así.

Pero no hay compañía sin retos. Se me antojan dos. El primero, cuánto más se puede estirar la franquicia Pocoyó. Tiene recorrido. El segundo, la construcción de nuevas marcas que permitan diversificar los ingresos. A favor: el público infantil se renueva cada año.





El Cocinero Fiel, con Coca-Cola

Le pedí a Txáber que lo contara durante Brands&Video, y lo contó. La marca del marketing por excelencia, Coca-Cola, trabajaba con un blogger de video. Es modesto, no hay dinero de por medio, pero el crecimiento de la fidelidad en forma de cocina visual del señor Allué está alcanzando cotas espectaculares: ¿qué lugar del mundo está fuera de su alcance?

El día de San Fermín hizo público en uno de sus vídeos - tarta de queso, ñam - que sus aportaciones visules al bienhacer gastronómico ya estaban disponibles en la página de coca-cola, Comebiencadadia. Mi padre no diría lo mismo ante ese atentado a la tradición, para qué les voy a engañar. El pedazo de placement que Txáber demuestra que es posible para una gran marca es singular. Y el pedazo de integración que han hecho de su página, su facebook y su twitter, un lujo sobre el uso de los medios sociales por marcas tradicionales. Por cierto, señores de Atlanta, enróllense más, if you know what I mean.

El video es Coca-cola y tarta de queso. Las recetas más vistas de Txáber son las que llevan chocolate. La Humanidad es, a veces, así de débil.


Portátiles con pantalla 3D: el diseño del entretenimiento en tres dimensiones parece imparable

Técnicamente no creo que sea especialmente complejo. Sí me parece que si compañías como HP y Acer lo están considerando es que hay una apuesta comercial clara, y eso es diferente y más profundo a puede hacerse. Y los fabricantes no dan puntada sin hilo. Una de las preguntas interesantes que suscita todo esto de cara al futuro es que el augen del cine en 3D tiene mucho que ver con introducir dificultades a la piratería e incrementar el espectáculo.

Las dificultades a la piratería sabemos que es, solo, una cuestión de tiempo: al final se trata de un archivo digital y aparecerá en cualquier lado. La cuestión es si la extensión de este tipo de producto, especialmente si sube el coste de los monitores y portátiles, no restan espectacularidad al hecho de ir a la sala, que es de lo que se trata. En fin, es inevitable que al final todo el mundo desee ver las obras como se han producido, y que pueda generar un efecto de recompra de películas por su paso - artificial, pero efectivo - al 3D.

El estreno en diciembre de Avatar tiene a todo el mundo con la respiración contenida. Pero el proyecto de Lucas de sacar toda la saga de Star Wars pasada a 3D puede que haga mucho más por generalizar una cultura de 3D que el antes y después que se espera de la película de James Cameron. Con todo, lanzar al mercado pantallas en 3D en ordenadores portátiles tiene que tener las esperanzas comerciales puestas mucho más en los juegos que en las películas, los otros que se van a pasar a esto a toda velocidad.

Las noticias las he encontrado en 3D movies- 3D Cinema.

lunes, julio 13, 2009

Warner y YouTube crean una campaña de realidad aumentada para el lanzamiento de Harry Potter

Espectacular. YouTube puede tener problemas para convertirse en un canal de distribución del video profesional pero, amigos, como medio de promoción es único. Harry Potter se estrena el día 15 y va a romper aquí y allá.

Este vídeo sólo explica una parte, la aplicación en la que puede uno imprimirse su código y crear la realidad aumentada, se encuentra aquí. El marketing de cine y el cine cambian con la tecnología: más motivos para llevar al público a la sala y adorar a sus personajes.


Flash, Silverlight y la competencia

El lanzamiento de Silverlight tiene un contexto amplio: no sólo forma parte de la pugna de su casa creadora, Microsoft, por controlar - o tener una opción - en la forma en que el video en la web y las aplicaciones rich media tienen lugar en la web, sino que muchos han visto en el desarrollo de HTML5 la posibilidad de que tanto Flash como Silverlight mueran.

Silverlight se presenta con el poderoso músculo de la red comercial de Microsoft, que le da un acceso privilegiado a las grandes cuentas emblemáticas. Juanjo Carmena ha ido explicando los interesantes avances y logros comerciales de este producto. A mí me parece que el smooth streaming consigue una percepción en el usuario muy espectacular, que no digo que no se consiga con los demás. Por su parte, en Online Video Watch llaman la atención sobre la escasa penetración conseguida hasta el momento siendo quien es su Señor (sólo un 31% de las máquinas) y de algunos fracasos en grandes cuentas que lo habían adoptado.

Otras voces no creen HTML5 sea capaz de terminar con estos actores a pesar del apoyo que cabe esperarle de alguien como Google, dispuesto a no depender de los demás. El problema de la normalización de los códecs a emplear y la falta de acuerdo entre todos estos jugadores, lo impediría. Flash, mientras tanto, a lo suyo.

¿Quién gana? Yo creo que ganamos todos, esto se llama competencia. Y con la competencia todos trabajarán por ofrecer experiencias de usuario todavía más demoledoras que las que hoy estas aplicaciones ya pueden conseguir. Quién lo diría, que con ese consumo de bits se puede sacar el petróleo que se está sacando al vídeo por unas redes tan complejas como es el internet abierto. No tengo ninguna duda de que Microsoft terminará llegando a todos los ordenadores, como no tengo ninguna duda de que Adobe seguirá ahí, y que la pugna por evitar pagos de licencias innecesarios acelerarán la innovación para que el vídeo fluya libre... y el mundo dé la vuelta otra vez.


P.D.: por cierto, Juanjo, ¿por qué la actualización de Silverlight es tan engorrosa con esos mensajes tan windows que te dicen que es una versión de evaluación y tal y tal? ¿No puede hacerse sin mensajes que aparentan recordar que lo uso por una gracia del propietario y no porque se vuelve loco de que lo instale y la base de usuarios crezca?

P.D.2: una de las cosas divertidas y que permite que haya estándares compitiendo es que los propios responsables de Microsoft se vean explicando su servicio en un vídeo que se está reproduciendo en un player de flash... a preguntas de Techcrunch, claro.

¿Cuánto tiempo durará la transición? (el cálculo de Netflix)

La pregunta eterna de la nueva industria audiovisual no es si, al final, la distribución será plenamente digital, si no cuando. Steve Ballmer ya ha vaticinado que en diez años todos los medios serán digitales.

Netflix, los pioneros de la distribución online en un modelo de subscripción, creen que al DVD le quedan de cuatro a seis años de crecimiento. La palabra es, sí, crecimiento. Y eso a pesar de que las ventas bajan. El alquiler tiene vida, como vimos.

Los motivos se basan en algo obvio: la disponibilidad de ancho de banda y lo cómodos que son los discos. Mientras se dejan de vender copias, la base de suscriptores para el consumo temporal sube a tasas del 8%.

domingo, julio 12, 2009

Explicando (otra vez) el asunto de los dineros del cine

Unos twitts de Alejandro Suárez en la tarde del domingo volvían a poner en la red el asunto de las cuentas del cine. En las breves respuestas que permiten los 14o caracteres le dije que echaba mal las cuentas y que no se podía mirar como lo estaba mirando. En una respuesta, me dice que mire los números del ministerio, números que como creo que todos los habituales se imaginan, me sé. Creo que nuestra querida red merece entender y documentarse sobre cómo funciona esto y qué es lo que de verdad se debe discutir, porque se están confundiendo, sin querer, los términos. No es lo aparente.

Un twitt de Alejandro que sirve de muestra, pues había varios como éste:
"Los fantasmas de Goya: Costo 19Mll, ayuda: 1 Mll, Recaudacion: 1,5Mll. Es decir, -16Mll ... Una peli pierde casi 3.000 Millones pesetas¿?"
¿Por qué están las cuentas mal echadas y no se tiene que mirar así? En parte, puede ser peor, pero lo importante es entender cómo se financia una película:
  • Un productor no se lleva el cien por cien de la taquilla. Porque el exhibidor se lleva el cincuenta, hay que pagar a la SGAE y la distribuidora también cobra. Ni el cine americano suele recaudar el coste del negativo sólo de la taquilla. En términos comerciales, la sala es el lanzamiento de la carrera de explotación.
  • Una película española parte siempre (salvo temeridades, que las hay) ya antes de la taquilla con los derechos de televisión vendidos. En más de una ocasión con más de un derecho vendido: por ejemplo, la versión catalana para TV3 y la castellana para TVE. Esos ingresos son ingresos comerciales como cualquier otro y, aunque tiene unas peculiaridades que luego comentaré, se añaden a los ingresos de taquilla como parte de la cuenta de explotación de la película.
  • Hay otras fuentes de ingresos: el DVD, que suele ser una proporción pequeña en el caso del cine español, y las posibles ventas internacionales, que suelen darse bien si la película tiene éxito en festivales.
  • A ello hay que añadir la posibilidad de que sea una coproducción y que, por tanto, no toda la financiación viene de España, sino que al entrar coproductores franceses o de otros países hay preventas a otras televisiones y se juega con el sistema de ayudas e incentivos de esos países.

En definitiva, no se puede afirmar que las películas ganen o pierdan por la simple comparación de presupuesto y taquilla, aunque todo el mundo desea como es lógico recaudar el máximo. Las ayudas, claro está, deben incluirse, pero teniendo en cuenta todo el contexto. Y ahora vamos con el contexto porque, de nuevo, una mala comprensión de él no permite ver el bosque del conflicto social que supone el cine. A saber:
  • La acusación grande son las subvenciones. Pero antes de entrar a discutir las subvenciones del cine, la sociedad debe tener en cuenta si eso es una excepción o no: la energía sostenible del gobierno está subvencionada, la agricultura y la ganadería están subvencionadas nada menos que por la Unión Europea, todo el plan Avanza son subvenciones que incluyen hasta a grandes telecos. La música, los museos, la danza, las bilbiotecas... todos tienen subvenciones. Si se mira en el conjunto de las subvenciones, las del cine no son las más grandes. Las televisiones autonómicas y estatales cuestan varias veces más que todo el cine español. Es decir, cada ciudadano, antes de valorar las subvenciones al cine español primero debe conocer su propia posición al respecto del uso del dinero público. Yo tengo la mía, la comentaré al final.
  • Al sector no le gusta que a los derechos de cine comprados por las televisiones públicas se les considere ayudas públicas porque legalmente son una compra de derechos. Ahora bien, desde un punto de vista económico, el que una sociedad pública en pérdidas invierta obligatoriamente en empresas privadas es exactamente lo que es una subvención con otro nombre, con el matiz de que cuando tienen publicidad (TVE pronto no tendrá) ese sector público recupera parte de lo puesto.
  • La ley española establece una cuota de inversión obligatoria por parte de las televisiones privadas y públicas en la participación en la producción de películas de la Unión Europea (es lo que dice la ley, pero el reglamento hace más fácil hacerlo con productoras y talento español). Esto no se hace, creo, hoy día, con ningún otro sector. De ahí las quejas de las televisiones privadas: un sector financiando a otro. La razón que ampara, sustentada ya por el derecho europeo, son aspectos que, por simplificar, se reducen a que existe la llamada excepción cultural sobre las leyes de mercado. Es un intento de preservar la producción local y, con ello, ciertos aspectos de identidad, etc.
  • España no es el único país que tiene ayudas al cine. En realidad, las tienen todos los que tienen alguna forma de cinematografía consolidada. Las ayudas varían desde subvenciones al desarrollo y producción de largometrajes a excenciones fiscales por invertir en cine , pasando por incentivos para localizar rodajes en determinadas zonas. En España, ahora mismo, conviven los tres: un inversor puede desgravar el 18% de lo que ponga en una película. Rodar en la Ciudad de la Luz tiene retorno (otra sociedad con pérdidas sufragadas con impuestos). Puede añadírsele algunas formas de placement por efectuar localizaciones de interés para la promoción turística de una ciudad. Este tipo de incentivos a rodajes son muy frecuentes en EE.UU.

Visto todo ello, ¿qué hay de malo y defectuoso en las subvenciones al cine español? Pues lo verdaderamente malo es que ha generado una tendencia de producción que se ha olvidado del público generando un exceso de producción de películas sin salida comercial o con mala salida comercial. Muchas veces de una solvencia técnica cuestionable. En el sector mucha gente no está de acuerdo con esto, pero yo entiendo que es así: demasiadas películas donde la escasez financiera desligada además de cualquier necesidad de vínculo con el favor del público genera producciones que son luego las que crean ese aura de la mala calidad del cine español.

En mi opinión, los propios reglamentos que acompañan la administración de las ayudas, junto a un tejido de productores que no han otorgado muchas veces una visión verdaderamente empresarial, sino muchas veces oportunista o destinada a cobrar un sueldo y olvidarse de otras cosas, ha hecho que ese exceso de películas estén, y es mi opinión, mal producidas. Algunas dosis de picaresca por parte de algunos (evidentemente no todos, ni necesariamente la mayoría) llevaron a que hubiera que especificar en una ley que las subvenciones solo se podían cobrar si se demostraba que se pagaban las facturas que se empleaban para justificar el gasto. Pero no son los únicos, recuerden los asuntos de los cazaprimas, el lino, la leche y tantas cosas. O la energía solar.

En televisión también fracasan muchas series (este año, 7 de cada 10, en este negocio se entiende como máxima que se fracasa en ocho de cada diez). Sin embargo, tras ellas hay un sector privado que vive de la audiencia y su diseño busca desesperadamente no equivocarse. ¿En qué se nota? Pues que la ficción española ha expulsado prácticamente a la americana del prime-time. El cine ha fracasado en conquistar su público y, por las declaraciones de sus integrantes, muchas veces parece que eso no es responsabilidad de quienes lo hacen o que no tienen ninguna.

Además, la concentración de las relaciones personales en pocas empresas y contactos puede ser visto como cierta tendencia a que sean siempre los mismos. Algo de eso hay. Pero en todas las industrias tiende a pasar que son unas pocas las empresas que acumulan la mayor cuota de mercado. En este caso, si esa cuota de mercado no depende del público sino de la capacidad de gestionar la intervención pública, el resultado es el que es, que muchas veces decepciona y parece no contribuir a una dinámica empresarial que haga crecer el sector y no a tenerlo con respiración asistida.

En realidad, el problema es que nunca se ha enfocado el sistema de ayudas como una forma de hacer crecer una industria viable por sí misma y con capacidad de crear mercados internacionales. Que en verdad no es nada fácil pero que, personalmente, entiendo que debe ser la máxima. El arte y ensayo, la innovación artística, puede requerir un paraguas, pero hay que diferenciar las cosas. En mi manera de ver el mundo, la subvención, si tiene que existir, debe ser excepcional y por tiempo limitado. Si treinta años de subvenciones directas a un sector no ha servido para que viva solo, todo el mundo debe plantearse qué es lo que no está bien, cómo se conceden, qué deben incentivar y cómo la sociedad recupera el valor de lo que pone, lo que nos lleva, por ejemplo, al viejo problema de los derechos. Y eso aceptando que deban existir. Servidor, como ha explicado, es más bien de los que piensan que sería mejor un entorno de muchísimas menos subvenciones y más fomento fiscal de la labor de las fundaciones en el desarrollo de actividades de poca salida en el mercado abierto.

Creo que mis lectores habituales saben que opino que existe un sesgo demencial en el sector español a elevar la palabra cultura a un altar olvidándose de que a Chaplin no le pagaron por hacer cultura. Que la cultura es un derivado de muchas lecturas que el tiempo nos deja sobre la creación artística y cosas que muchas veces no se consideran creación artística. Y que, por tanto, pretender que por el mero hecho de subvencionar a un sector se está salvando la cultura española (como si fuera el único audiovisual posible el de las salas de cine, como si toda la cultura fuera cine) es tan ridículo como pensar que porque se bloqueen servidores de descarga no van a aparecer otros en el horizonte. Ya va siendo hora de que a esto se le llame industria del entretenimiento y no la vocación permanente por cambiar la conciencia colectiva. La gente de los videojuegos, que ahora son industria cultural, se han buscado ellos mismos sus garbanzos por muchas quejas que haya sobre la base de desarrrolladores españoles.

En resumen: creo que la prensa informa generalmente mal del asunto de los dineros del cine (fuera de contexto) y que esa impresión, con ejemplos como los que ha puesto Alejandro y que, sí, pueden llegar a ser sangrantes cuando se le ven las tripas, deben verse atendiendo a otros aspectos, no únicamente la relación taquilla/presupuesto de cada película. Hay problemas en las estructura financiera de muchos proyectos, pero no es ese el argumento, el argumento es que muchos de ellos no se hacen pensando en recuperar la inversión, sino porque se ganan la vida haciéndolas y en el presupuesto están sus sueldos. Lo que no quiere decir que no haya gente que pierde dinero de verdad. Debe decirse que sí hay un grupo de productores que desea otro enfoque de la producción y del sistema de ayudas para trabajar en entornos de mercado y no de ingeniera administrativa o buenas amistades en los sitios correctos.

En fin, Alejandro, espero haberme explicado.

Televisión personal con marcas de consumo detrás: TiVo y Best-Buy se alían para crear un PVR exclusivo


Muchas veces se hablado de las cajas personalizadas. Hace unos años en el consejo de Fresh-IT (hoy, Mirada) nos rompíamos la cabeza debatiendo si era negocio vender sintonizadores de TDT (simplificadamente, cajas) a través de acuerdos con bancos o grandes cadenas de distribución con el gancho de tener una entrada personalizada. Supuesto que se iba a producir una interactividad decente, era una forma estupenda de que esas entidades encontraran la propuesta muy interesante para vincular más a sus clientes.

Para la conexión internet-televisor, varios modelos de cajas diseñados por firmas de consumo están velando armas a la espera de un lanzamiento que se ha anunciado varias veces. He participado en discusiones sobre estrategia de desarrollo para este tipo de producto y múltiples veces se ha hablado de ofrecer el producto para que el minorista lo ofrezca con su marca y con una home personalizada.

Best Buy es una cadena de venta de electrónica de consumo en los Estados Unidos. Es popular y de éxito. El acuerdo que ha anunciado junto a TiVo tiene una línea adicional de interés que lo hace especialmente novedoso, aparte de abrir una tendencia que en Europa creo que no nos ha llegado:
"Best Buy pretende utilizar la robustez de la plataforma de Tivo para enviar mensajes educativos y de marketing directamente a los consumidores"
Es decir: gracias a un aparato como TiVo sabemos que la publicidad que interrumpe como gran manitú de la publicidad tiene los días contados y pasa a convertirse únicamente en una opción y, seguramente, la menos atractiva: el consumidor decide si la ve o si no la ve. O te da su permiso o nada. Que el propio aparato encargado de diseñar la experiencia sea la publicidad es una de las alternativas que se abren.

¿Qué es la otra virtud que resalta la firma de electrónica de TiVo? Su capacidad para convertirse en el cojoaparato que puede aglutinas el acceso a contenidos procedente del broadcast y de la banda ancha de una forma omnicomprensiva y fácil de usar. TiVo permite el acceso a internet y tiene acuerdos para el consumo de películas ondemand. En la extensión del consumo televisivo personalizado, se me antoja que la participación (o, mejor, el empeño) de las grandes cadenas de distribución es esencial.

Nadie, sobre todo en un país como España, como un Corte Inglés o un Media Markt para desarrollar y educar al público en estas categorías de productos. Necesitan vender, siempre necesitan vender y si hay un punto de apoyo para atraer al público, uno piensa que lo harán. Personalmente pensaba que veríamos este amanecer en el segundo semestre de esta año. A ver cómo se presenta la navidad. Pero si no es el 2009 será en el 2010.

Todos los estudios, en Twitter

Merece la pena esta revisión que realizan en Movie Marketing Madness de las estrategias Twitter de todos los grandes estudios y otros no tan grandes. Es interesante el juego entre páginas que conversan y páginas que solamente anuncian. Repasar los twitts de las majors es un curioso modo de ver las aplicaciones que van encontrando para lo esencial, llevar gente a los cines o vender DVD's. Fotos de fondo con los estrenos en marcha, son frecuentes.

sábado, julio 11, 2009

Otros ángulos que explican el éxito de Hulu


En realidad, yo lo veo muy simple: el contenido favorito de la mayoría de la gente en un entorno de una sencillez de uso apabullante. Es decir, lo mismo que la televisión: está lo que quieres ver y sólo hay que darle a un botón. Esto tiene un corolario: los contenidos de más interés se siguen creando en el entorno convencional y son esos los que permiten construirles su valor de marca.

No obstante, Bits, una de las secciones de tecnología del New York Times, publicó hace pocos días una serie de comentarios que merecen la pena tomar en cuenta. Ponen una serie de guindas. La primera: los portales murieron tras la primera era de internet y Hulu no deja de ser una excepción en el concepto de los portales. Es su excelente contenido el que lo diferencia y lo que explica el que todos los demás, los Veoh, los Joost, etc. tengan tantos problemas: es muy difícil ganar dinero con un portal.

La palabra portal la teníamos olvidada, a Hulu y similares lo llamamos agregador y nunca he pensado en él como una puerta de entrada, sino como un destino. Tras la idea de Joost y Veoh había, efectivamente, algo así: intentan o intentaban ser la referencia para seleccionar tu consumo de video facilitándote contenido y herramientas para su gestión. Cabría decir que YouTube es más punto de entrada que cualquier otro pues funciona como un buscador, pero lo cierto es que si quieres el contenido profesional de más impacto, no vas a YouTube. Vas a Hulu... en el país que puede verse. Aquí no hay alternativa.

Segunda idea interesante: poner la televisión en la red, no es disruptivo. Es decir, en realidad lo que hacen e hicieron todos estos sitios es poner video gratuito a cambio de anuncios, nada nuevo bajo el sol. Cuando Joost aparece con su tecnología P2P, resulta que no hay nada que socave el negocio tradicional como sí hicieron sus fundadores con Kazaa y Skype: reducían los costes de comprar un CD o de hablar por teléfono drásticamente. ¿Pero en el vídeo? No ha habido ventaja real en la reducción de consumo de ancho de banda y, sin embargo, introducía fuertes barreras de entrada para los usuarios que seguían viendo vídeo gratis.

Tercera idea: puestos a competir, los nuevos sitios de vídeo tienen que darle al capital riesgo un importante retorno. Para los grandes grupos de medios que están detrás de Hulu el beneficio de este portal no es prioritario. Primero porque ya obtienen directamente el rendimiento publicitario de su contenido como proveedores. Segundo, porque les basta con que cubra sus gastos operativos y dé un retorno razonable. Argumento que pierde debilidad por el hecho de que hay dinero de riesgo en su capital.

Con todo, todas estas debilidades hubieran sido fácilmente superables si hubieran tenido acceso al contenido que todo el mundo quería ver y que, al no verlo, los usuarios colgaban por su cuenta en la red. Pero no lo tenían. Lo que nos lleva a la cuestión principal: mientras los éxitos se fabriquen en la televisión convencional (sea cable, sea broadcast) no es posible competir con garantías a gran escala sin el apoyo de los propietarios de ese contenido. Escoger audiencias de nicho supersegmentadas es la estrategia alternativa, pero de seguro que no puede aspirar a la presencia que el gran contenido puede traer.

La alternativa, entonces, si quieres ser un gran destino para controlar el acceso al contenido en la red, es fabricar tus propios éxitos que otorguen a tu portal el componente exclusivo que da valor y no hace que la gente se vaya con un clic. Es algo que hacen en el mundo tradicional operadores como HBO o Showtime: las series exclusivas son un gancho para el abono a sus servicios de subscripción. Sin embargo y como se sabe, esto es muy complicado de hacer para el mundo online por no decir que imposible. Pero, ¿al final llegará? Me gusta recordar frecuentemente un vaticinio de Michael Eisner. Un día llegará el Ben-Hur de los nuevos medios. Una pregunta importante es si lo hará un grupo de medios tradicional o será un outsider.

En cierta forma, Lonelygirl15 demostró que podía ocurrir: si nos damos cuenta, eso le dió un contenido original y, en la práctica, exclusivo para YouTube, pero la madurez del vídeo online de entonces no era la de ahora. Y démonos cuenta de que el asalto al televisor, el sitio donde uno contempla el ocio en el momento en que se relaja y dispone de concentración para sumirse en contenidos largos y complejos, es la guerra que tiene que empezar. Curiosamente, todo el mundo quiere ser el punto de entrada a la red en ese espacio. Y es que, al encenderse el cacharro que empleemos, necesariamente tiene que haber una home. Si se sustituyera algún día el encendido directo sobre un canal, lo que se hace ahora, a una página de apertura, ser esa página tendrá un valor demoledor. Tiene todo el aspecto de que será controlada por los fabricantes actuales de éxitos.


Créditos: la imagen pertenece a la galería de jrhode, distribuida con licencia CC.

viernes, julio 10, 2009

La crisis, pasada por Hollywood: paradojas del cambio


Es una observación generalmente obviada, quizá porque ya no lo recordamos, pero es verdad que la aparición del DVD hizo que desearamos poseer las películas: no fue el primer formato digital que se ponía a disposición del público pero sí fue el que triunfó. Rebuscando en mi propia memoria, la espectacular calidad de imagen que daban los DVD's comparados con las cintas de VHS que alquilábamos y que, sí, también amontonábamos compradas o grabadas de la tele, me llevó a cambiar de televisor.

Fue un impulso. Me gasté un dinero de los de entonces, cien mil pesetillas en incómodos plazos, y tuve mi primer reproductor DVD. Con él, compré dos películas y las probé en mi televisor de catorce pulgadas. Tal cual terminé de verlas, ese mismo día, bajé a la calle y subí a mi casa con un televisor nuevo, panorámico (no hablábamos de 16:9 así como así entonces), por otras ciento y pico mil pesetillas en otros incómodos plazos, y me lancé a acumular películas. Todas las que amaba. Mi entusiasmo bajó con los años, pero debo tener más de quinientas.

La compra de películas borró otro hábito de nuestra vida: dejamos de usar el vídeo con la intensidad con la que se usaba. Conviene recordar que ya había quejas de piratería y de que lo visto en vídeo no contaba para las audiencias: las lágrimas de cocodrilo de los que no triunfaban con las reglas del espectáculo que imponía la tele de entonces. Ya las quisieran ahora. El problema de Hollywood, dicen, es que hemos perdido la ansiedad por poseerlas: las ventas bajan, en parte se reponen por ventas de Blue-Ray, pero una barrera psicológica se está cruzando con el éxito de Netflix y de Redbox, una empresa de kioscos de alquiler que crece como la espuma y de la que aquí no hemos hablado pero que está siendo la verdadera preocupación de la misma Netflix, los creadores del nuevo paradigma de la subscripción.

La preocupación no es baladí. El DVD cambió muchas cosas, pues si el video doméstico dio mucho dinero a los estudios, el DVD hizo posible que la mayor fuente de ingresos de las películas viniera por la venta de copias y no por las entradas a los cines. Es decir, la película se lanzaba en salas donde se amortizaban los costes de promoción y gran parte del coste del negativo pero el dinero se ganaba en el DVD. Pero si la gente vuelve alquilar, incluso en video on-demand a través de sitios como el Apple-TV, las subripciones de Netflix o las copias a dolar de Redbox, el rendimiento es muy inferior. ¿Qué hacer? Pues inventar, buscar estrategias comerciales para dar valor al Blue-Ray, a la copia vendida sobre la alquilada, no ampliar demasiado los catálogos online (piratería aparte) etc. Y supongo que rezar.

El caso del DVD menguante (una tecnología madura destinada a morir en manos del Blue-Ray, pero en la que queda la duda de si volveremos a comprarnos toda nuestra biblioteca de títulos antiguos cuando, además, es esperable que estén online), sólo es uno de los conflictos a los que se enfrenta el entramado de unos pocos megagrupos de empresas que llamamos Hollywood. Otra parte de la caída de ventas es debida a la recesión. Una recesión que, sumada al cambio tecnológico, la época que la ha tocado, adopta unos rasgos curiosos. Puede que no tanto.

Lo primero es la ausencia de financiación. La revista The Economist (que también explica el asunto del DVD) sugiere en su análisis de hoy que - yo diría que por fin - los inversores profesionales se han dado cuenta de que como otros muchos antes en Hollywood en el negocio de las películas, y esto es literal del artículo, son mejores las fiestas que los beneficios. A mí en Los Ángeles siempre me han dicho que los que ganan son distribuidores, los agentes, los abogados, las estrellas y, en general, todo el que cobra un fee por su trabajo en la película, pero el inversor privado.... Ese que siempre tiene ilusión porque produce una película. Hay un par de entrañables capítulos de Los Soprano con este ánimo del sobrino de Tony Soprano y sus formas de convencer a la cutre y peligrosa mafia de New Jersey de que se juegue sus dólares que resultaban muy ilustrativos del asunto.

La consecuencia es que faltan dólares. Sólo quedan vivos o con ganas de hacerlo no más de doce bancos que se especializan en financiar - como inversores, no como prestamistas - las películas. Hace poco eran de 25 a 30. Y, si hay menos inversores, hay menos películas. En resumen, que en vez de las seiscientas películas anuales del entorno no independiente, se espera que la cosa se quede en cuatrocientas. Como lo que se comienza a rodar en un año tarde de uno a tres años en verse en las salas, puede que para cuando la recuperación haya llegado no haya material para estrenar en las mismas proporciones. Y, es evidente, los estudios se enfrentan a un horizonte de menos ingresos teóricos.

Pero, como hemos dicho, la situación es paradójica. Hay más taquilla. El cine en tres dimensiones está funcionando y, oh milagro, la dificultad está bajando el caché del talento (menos películas que producir, menos espacios donde poder trabajar) y también, importantísimo, el coste de la publicidad. Puesto que vale tanto o más lanzar una película que producirla, la bajada de los precios de la publicidad es un elemento altamente favorable para la rentabilidad de los estudios (que son los que distribuyen, no los que necesariamente producen). O más públicidad, es decir, más capacidad para rentabilizar copias, o menos inversión: el umbral del break-even más bajo, ideal para películas con mucho boca a boca y apariciones naturales en medios. Léase Harry Potter que, no obstante, tendrá una campaña a su altura.

Los fundamentos económicos del cine están cambiando: me alegra comprobar que una percepción mía parece tener fundamento. Que vamos a una era de grandes presupuestos o de presupuestos pequeños, casi guerrilleros, conviviendo simultáneamente y que, lo que se queda en medio, indefinido en presupuesto y género, sale mal desde el punto de vista de la rentabilidad. Por otro lado, conviene darse cuenta de lo que es una gran producción: el Grupo Vértice360, un conglomerado de empresas de servicios y producción audiovisual, factura alrededor de los 120 millones de euros. Y es un player. Sogecable anda por los mil y algo. Un telecinco, son setecientos con la publicidad actual. Una producción, sólo una, como Star Trek, sumados los costes de promoción y de producción son un entramado que requiere 300 millones de dólares de ventas.

Calculen el riesgo y la dimensión que un solo producto adquiere en esos rangos. Cuando Álex de la Iglesia se queja de las comparaciones con la industria local, tiene un punto de razón, aunque sea una excusa para ocultar otros males (y él no es el peor representante de ellos, más bien al contrario). Puesto que las grandes producciones viven del inmenso ingreso que produce lo que no es taquilla, licencias, televisión, etc. , menos producciones este año y lo que dure la crisis de financiación son, como hemos dicho, importantes reducciones de los ingresos esperados para el futuro. Por si acaso, ya hay rumores de fusiones en aspectos como las ventas de DVD doméstico entre los grandes grupos.

Y todo esto es muy curioso cuando, repitiéndose algo el clásico de que las épocas difíciles atraen a los espectadores a la distracción y acudir a los cines, deberían estar mejorando sus perspectivas. Los datos de taquilla americana que me llegan cada semana muestran un ligero incremento de ingresos sobre el año pasado. Pero sobre todo la mejora se da en el 3D, el sitio donde hay capacidad de sorprender. En España, la taquilla ha mejorado un 16% en lo que va de año, a pesar de que los españoles le dicen al EGM que no van al cine. También aquí el 3D está adquiriendo cada vez mayor importancia en la recaudación y el número de salas aumenta y aumentará. Todos a la espera de Avatar. Tecnología y crisis, poco será lo mismo a la vuelta de dos años.



Créditos: la imagen forma parte de la galería de nkenji, y es compartida con licencia CC

La visión de Viviane Reding de la Europa Digital (el por qué de los abogados de Gutenberg)

¿Qué quiere decir cuando un comisario europeo dice que las dos partes de una disputa tienen razón pero que tienen que llegar a un acuerdo? Eso es lo que dice la Señora Reding en su discurso completo sobre la Europa digital que se empeña en impulsar cuando se refiere a las posiciones que reclaman la retribución de las obras en nombre del copyright, y que incluso hablan de delitos y crímenes, y la de los defensores de determinadas libertades como las relacionadas con la red y su acceso.

Siendo un político con responsabilidades, uno piensa que no puede - ni debe - decir todo lo que piensa. Tras una serie de guiños a determinados tópicos generalmente aceptados sobre la economía europea y el consenso razonable para una compensación a los autores, emerge una posición contrapuesta que se dirige al fomento de la competencia, el estímulo máximo a la sociedad digital y... a la ineludible reforma de la legislación del copyright. Hay muchos motivos técnicos que es capaz de poner con nombre y apellidos, pero sobre todo hay una idea esencial en su discurso: la legislación ha de ser consumer friendly. Es decir, o tiene en cuenta las aspiraciones de una sociedad en la que sus próximos consumidores y votantes tienen una relación con los contenidos bastante alejada de la de los profesores de derecho de la era de Gutenberg o, cree la comisaria, se perderá a esos consumidores, los jóvenes de hoy y, lo que es peor, no pagarán nunca. Por los contenidos, se entiende.

Uno piensa que en esa insistencia de espacios de acuerdo se esconde una excusa para la preservación de cosas como los cánones indiscriminados, pero... En fin, es complejo. Pero que una institución de la entidad de la Comisión Europea alerte de que si no hay reforma no hay salida, me parece bastante significativo. El archivo que adjunto (no había versión castellana) es el discurso completo sobre los profesores de derecho y debe decirse que me parece imposible recordar el discurso de un político español, no digamos un ministro, de la profundidad y la rotundidad política y técnica del de la Señora Reding en todo lo que tenga que ver con la sociedad digital. Y diría que sobre la recuperación económica: no diré más que luego me llaman agente del conservadurismo.

Pero, en fin, personalmente uno piensa que hay mucho recurso a la galería en la agende política española y muy poca substancia de verdad. Por cierto, en la Unión Europea se abren consultas públicas para todo, aquí estamos esperando que haya una para el famoso acuerdo que tenían que alcanzar telecos y La Coalición de falsos creadores.

Sobre el conservadurismo en la programación

Agoranews sigue ofreciendo apasionantes cápsulas del cambio en el seminario La Nueva Televisión en España que está realizando Unidad Editorial. ¿Qué hago yo que no he ido? Debe ser porque no me han invitado, no sé cómo se apunta uno o cómo te cuelas por la puerta. Solución: hablar con Jaime Estévez y ponerme pegatina de Ágoranews. Pero, al grano: Jaime, que está en el lado de los revolucionarios, sigue rebuscando en los representantes de los grandes los arcanos del juego presente-futuro que es lo que entraña la idea de conservadurismo. Una idea que ha lanzado Manuel Campo Vidal en forma de acusación a los programadores hispanos. La Sexta se defiende, lo explica y lo razona aquí. Sólo falta añadir algo: conservadurismo es conservadurismo en la cuenta de resultados. Para un gestor, el conflicto entre la innovación de alto riesgo y la preservación de los objetivos financieros de una empresa siempre será un dilema con pocas certezas: sólo se soluciona haciendo apuestas, guardando la ropa y sabiendo cambiar. ¿El riesgo implícito en no acertar con esa técnica o, simplemente, no hacer nada? Ser como una rana en un vaso de agua en el que sube la temperatura. ¿Saben el cuento? Si la rana cae en agua hirviendo, salta y no muere. Si la temperatura sube poco a poco no percibe los cambios y...

Profesores de derecho formados en la era de Gutenberg...

Sinceramente, cada vez que leo y releo las leyes y los argumentos de los especialistas en derecho de propiedad intelectual más evidente me resulta cómo las leyes y los conceptos están impregnados de un concepto industrial determinado y que, precisamente por eso, más cuesta reformarlos: se han redactado las leyes y se ha desarrollado una jurisprudencia para una realidad determinada, si la realidad se ha transformado no hay forma de que las cosas encajen: entramos en el campo de la incapacidad de las leyes para ser cumplidas ni forzadas, perdiendo su sentido y su legitimidad.

Las agencias de prensa han difundido unas declaraciones de la comisaria europea para la sociedad de la información, Viviane Reding (que también se ocupa de la televisión, por cierto, y buena pugna lleva para que las televisiones públicas no compitan con las privadas), de las que lo más interesante es éste párrafo:
"¿Hemos considerado todas las opciones alternativas a la represión?. ¿Hemos enfocado el asunto desde el punto de vista de un chico de 16 años o sólo desde la perspectiva de profesores de derecho que se formaron en la época de Gutenberg?"
Es decir, nuevas realidades exigen nuevo derecho, no incremento hasta adulterar otras leyes más básicas de la capacidad de sanción y reformas legales para forzar que no ocurra lo que la tecnología puede hacer y que no podía ocurrir cuando se generó la doctrina. Mi amigo Andy, que no es un hombre de Gütenberg precisamente, y pocas personas he conocido más puntillosas y precisas para explicar el derecho, publicó hace poco un interesante artículo detallando cómo funciona la doctrina alrededor de la legalidad de los cracks y la ruptura de las protecciones DRM.

La explicación se corresponde con la precisión y asepsia de Andy, pero al leerlo le dejé un comentario en mi extinto Facebook sobre las sensaciones que me producía la explicación de lo que la jurisprudencia dice: que toda la arquitectura legal se había construido a partir de las debilidades de la propia tecnología para hacer posible que el modelo de negocio que existía en el mundo analógico se pudiera reproducir. Es decir, puesto que es imposible garantizar la protección de la copia, hagamos delictivo el hecho de que alguien encuentre la forma de vulnerar la protección o mostrar que, en realidad, esa protección es imposible.

Evidentemente, el argumento clásico de respuesta será que romper cerraduras para entrar en casa ajena es un delito y un atentado grave contra la propiedad de los demás pero, ¿no es eso pensar como en la era de Gütenberg queriendo aplicar códigos inadecuados para el tipo de propiedad del que hablamos? Del debate sobre propiedad intelectual me cuesta mucho soportar el que siempre esté fuera una cuestión, que es lo que a mi juicio lleva el debate a su sitio, el hecho de que es un tipo de propiedad - hay quien dice que ni siquiera puede considerarse que tal cosa deba existir - diferente. Y esa diferencia es que la propiedad intelectual se diseñó como un monopolio temporal para que la creación, el conocimiento que incorpora, fuera devuelto a la sociedad, pues precisamente se entiende que su beneficio mayor reside en su extensión. Es decir, que no es tratable como una finca o un rebaño de ovejas desviado por un grupo de cuatreros.

jueves, julio 09, 2009

Disney y Viacom en los juegos para móviles

Es una nota pequeña en Sillicon Alley. Pero es un detalle muy interesante: que los juegos son una industria poderosa no es novedad. Que los grandes productos no se conciben sin juego, una evidencia. Pero entrar en el mundo de las aplicaciones para móviles muestra tanto el poder que está adquiriendo la movilidad, un entorno en el que existen modelos de negocio consistentes, como el valor que adquiere la capacidad de hacer crecer los contenidos más allá de un único medio. Y este, crece.

Esta cita expone muy bien el valor que pueden añadir los grandes estudios cuando entran en el capital de una firma de desarrollo de juegos para telefonía móvil:
Tienen dinero para hacer juegos más apañados que ofrecen mejor experiencia de usuario. Los grupos de medios tienen la ventaja de poder promover los juegos a las audiencias que ya poseen. Y por encima de todo, pueden capitalizar sus relaciones con anunciantes y dar a la audiencia más juegos gratuitos y otro tipo de promociones.

Mi página de Facebook ha desaparecido: ayuda

Hace 24 horas intenté entrar a mi página de Facebook. Al hacerlo, la página me avisa de que no me reconoce la contraseña. Como es normal, reescribo y reescribo pensando que he tecleado mal, que he cambiado minúsculas por mayúsculas y toda clase de problemas habituales de las contraseñas. Solicito nueva contraseña, pero nunca recibo, y van unos cuantos intentos, el correo con el nuevo acceso. Extrañado, pregunto por twitter si alguien puede entrar a mi perfil: me dicen que no. El badge de aquí al lado también deja de ofrecer mi foto y mi nombre, es evidente que sucede algo.

Me pongo en contacto con el servicio de soporte al que, hay que decirlo, es una proeza llegar. Al cabo de unas horas recibo este mensaje:
No nos ha sido posible encontrar ninguna cuenta asociada con la dirección de correo electrónico desde la cual nos envió su pregunta.
Contesté a ese correo manifestando que es desde ese correo con el que he estado usando Facebook desde mi inscripción. Obviamente, la cosa se pone ya algo seria. Es evidente que más de uno me recordará el problema de los datos en manos de estas empresas, la dependencia que nos hemos creado de falsas redes sociales que, en realidad, centralizan la red y todos los problemas conocidos de este tipo de servicios. Pero mi presencia allí me había generado un interesante intercambio, la mayoría de mis posts eran más comentados en esa página que en el propio blog, además de mantenerme al día con amistades lejanas. Así que reabrir mi cuenta y volver a construirla es un asunto verdaderamente incómodo. Setecientos treinta y siete seguidores no se improvisan, por mucho que muchos de ellos vengan de ese efecto extraño de acumulación de estos sitios y aunque no tenga excesiva importancia.

Necesito pues que los que me siguen me ayuden. Al menos, que exista una base de usuarios que advierta a Facebook de que mi cuenta sí que existía y que no me condenen a abrir una nueva. A los que me quieran ayudar, por favor, ¿podéis mandar un mensaje?. Dado lo complejo de ponerse en contacto con este servicio, propongo dar los siguientes pasos:

  • en el asunto, poned el siguiente: "No puedo localizar al usuario Gonzalo Martín (martinalcrudo@gmail.com)"
  • el texto, os sugiero el siguiente:
    "Soy seguidor de este usuario. Desde hace 24 horas no puedo acceder a él y me indica que Facebook le ha comunicado que su cuenta no existe. Le rogaría que atendieran sus peticiones de solución a este problema lo antes posible pues puedo constatar que su cuenta existía bajo la dirección de correo indicada. Muchas gracias."
En fin, esto no es una campaña de descrédito a Facebook ni nada por el estilo, sólo una manera de hacer escuchar la voz de los usuarios ante una situación de impotencia y de dificultad de contacto con esta compañía. No pretendo que usuarios que no me seguían o que no hayan visto aquí al lado mi perfil funcionando envíen un mensaje, es decir no es un bombing ni una cibercampaña para generar viralidad.

Si los que me ayuden me quieren dejar un comentario confirmándolo o mandarme un mail o un twitt, lo agradeceré y tranquilos, que no paso lista, es para poder decir en caso de contacto qué numero de usuarios confirman que existí.

Gracias.

En Onda Madrid, hablando (un poco) de TDT

El domingo, a hora intempestiva, participé vía teléfono en una pequeña tertulia que organizó la versión de Hoy en Madrid de fin de semana acerca de la TDT. Se ha producido el primer apagón analógico en algunos pueblos de la sierra de Madrid y eso conllevaba presentar el relato de la experiencia de los usuarios (en este caso, el alcalde de una de esas pequeñas poblaciones): ¿qué se ve? y, sobre todo, ¿se ve?. Mi participación estaba más orientada a algunos aspectos técnicos alrededor de la TDT que, como se podrá escuchar, oscilaban entre la instalación de antenas a la interactividad. El primer asunto, no es mi fuerte, y creo que resultó hasta divertido.

Curro Castillo, el presentador, creo que supo conducir el fondo de la cuestión hacia los aspectos algo sombríos del desarrollo de la TDT, el de las promesas algo elevadas en torno a algunas de sus facetas aparentemente más apasionantes, como es de la interactividad. El problema de estos programas en directo con muchos intervinientes es que no siempre puedes sintetizar o tener las ocasiones que brinda el contexto para matizar las cosas, lo que no quiero que suene a excusa de nada, sino a que posiblemente a poco que se conozca el tema se espere algo más de profundidad y amplitud.

Gracias especiales a Enrique Dans que, muy atento, se ha hecho con el audio que yo había olvidado pedir y unos cuantos de los integrantes de esta amable audiencia me habían pedido.

miércoles, julio 08, 2009

El estado del arte de los cambios en la industria en versión de Jordi Bosch

Es uno de los tipos más listos del audiovisual español. Jaime Estévez le entrevista hoy para Agoranews. Merece la pena escucharle porque explica los problemas que conlleva inventar y diseñar una producción para una televisión en cambio acelerado y que tiene, no se puede olvidar, una dimensión comercial.



Menos usuarios de video en directo para el cadáver de Jackson que para el juramento de Obama: importan otras cosas

Y eso que cantaban algunas estrellas. All Things Digital se ha apresurado en nuestra madrugada a hacer un recuento de los millones y millones que han visto o dejado de ver el nuevo acontecimiento planetario que nos invade: ¿alguien tiene datos del seguimiento en internet del bautismo de Cristiano Ronaldo como nuevo talismán del equipo que perdió el glamour? El acontecimiento en directo como último gran agregador de masas.

En realidad, ¿importa si ha sido más o menos?. Importan otras cosas. Veamos:

  • El directo masivo por internet, globalizado, ha venido para quedarse. Creo que, asumida la decisión de repetir los varios momentos de Obama el milagroso en internet de modo global, asumida la decisión de haberlo repetido con esta fiebre necrófila, el consumidor va a dar por hecho lo que ya hace todo el mundo por la red cuando pasa algo y no tiene una tele delante: ¿alguien sabe dónde lo dan por internet?. Más el efecto expansión, poco a poco demandaremos que cualquier cosa que ocurra, una competición de bolos en el barrio, tenga su directo accesible.
  • A pesar de todo, el número de usuarios en directo congregados por internet es sonrojante con las medidas clásicas de la televisión convencional: que Akamai haya registrado dos millones y pico de streamings no es casi nada, ni siquiera medido con la televisión en España donde todavía se quiere que un éxito tenga sus buenos cuatro millones, Sofres mediante. Pero esto es una mala mirada: la mirada correcta es que esos dos millones se suman a los otros o han impedido que dejen de verse por falta de acceso o inconveniencia con la tele. ¿Irá a más? Dadle al público la opción de elegir, y elegirá lo que le convenga.
  • Sin novedad en la sociabilidad del acto. Bueno, sí, constatar que la gente va y cuenta las cosas digitalmente. Dicen que 800.000 updates en Facebook. Si son muchos o pocos no tengo ni idea. Parece que Irán movió más twitter. Parece que con China y con Honduras las condolencias son menores: su buena centena y media de muertos congregan menos dolor que el rey del pop extinguido, pero esto es crítica barata. Ya sabemos que la Humanidad somos así de tristes.
  • Sin novedad en la innovación social. Ver que todos siguen la estela que marcó CNN con su integración con Facebook sí ha tenido un descubrimiento claro: la participación social sin filtros, algo que ha podido verse con los chats de Antena3, genera mucho ruido y pocas opciones comprensibles para el usuario. Obligatoriamente tendremos que ir a miniaudiencias dentro de macroaudiencias para la combinación de relaciones sociales y directo de masas. CNN volvió a repetir el esquema Obama con algo que nadie más ha facilitado, pero es que eso es propio de la personalidad de un canal de noticias con la red de contribuyentes de CNN: con ellos se podía elegir el ángulo de noticia. Elemento de personalización que las cadenas españolas ansiosas de adaptarse y probar todavía no han testado.
  • ¿Alguien ha visto una forma clara de integrar la publicidad u otras formas de ingreso en esta experiencia? Todo lo que rodea al mundo online sigue estando falto de encontrar su normalidad como medio de explotación. Hulu me daba publicidad americana que no sé si le cobran al anunciante o no aunque yo no sea su target.

Por último: el rapidísimo Juan Varela hacía notar anoche los sentimientos del público gracias al flujo social. ¿Dónde residía la diferenciación de cada oferta?, se preguntaba ese todo de lo social. Hombre, pocas veces al año vamos a tener acontecimientos libres de derechos que permitan que tanta emisora se emocione con la actualidad, ese tótem que olvida todo análisis. Es decir, que no siempre, más bien casi nunca, habrá oportunidad de comparar como trabajan a la vez las cadenas e internet todo junto. Pero cuando hemos podido comparar, queda más evidente que nunca el problema estructural de la televisión pública que sus directivos no quieren ver, los políticos no alcanzan a comprender pero que el espectador terminará por resaltar: ¿se puede saber qué sentido tenía La1 ofreciendo exactamente lo mismo que cualquiera podía ver sin cargo a sus impuestos sea por otras cadenas o por internet?

En el Reino Unido plantean que lo que debe dar sentido a la BBC con respecto a las privadas reside en una diferenciación en el contenido y su tratamiento. Ellos ya tienen serios problemas para que alguien distinga algo. ¿Alguien pudo detectar alguna evidencia de diferenciación aparte de la mayor o menor simpatía con los contertulios de la opción Cuatro sobre la opción Uno? ¿Alguna diferencia entre el Facebook Connect de Rtve.es sobre el de Antena3? Si alguien dice que estaban compitiendo, la hemos fastidiado. Si nos cuentan que tienen obligación de informar, no se entiende que vaya a costar mil doscientos millones de euros al año. La convergencia, que resquebraja todo.

Actualizo: me avisan de que Techcrunch dice que fue enorme. Muchos más streamings de lo que cuenta Akamai. ¿Quien tiene razón? Da igual. Como hemos contado, otras cosas son más importantes.

El Reino Unido, explicado durante cien días, veinticuatrohoras al día, en directo desde Trafalgar Square

Cualquiera puede hacerlo. Si es seleccionado. Subirse a un pedestal de Trafalgar Square y durante una hora hacer... lo que quiera. La idea es provocar un retrato del Reino Unido a partir de una idea del escultor Antony Gormley (fascinante trabajo). A esta hora una mujer está remando con uno de esos aparatos de gimnasia, es de noche, no se rinde. Alguna función social incorporada: hay gente que perjura que lo verá. Cuando cliquen, verán otra cosa que es absolutamente una decisión personal del elegido. SkyArts lo patrocina y el inventor lo explica en este video.

Antony Gormley on the Fourth Plinth from One & Other on Vimeo.

El diputado pirata, escribe para Finantial Times

Un artículo de opinión titulado: "Las leyes del copyright son una amenaza a nuestra libertad online". Interesante no sólo porque lo escribe un miembro del Parlamento Europeo donde se avecina una nueva batalla en otoño por la cuestión de las leyes de control, sino porque expone con una claridad meridiana los argumentos del por qué no son aceptables las restricciones a las redes. No es una cuestión de "descargar gratis" es si como sociedad aceptamos que alguien espíe nuestras comunicaciones. O recuperar la idea de que el sentido de las leyes de propiedad intelectual era, precisamente, estimular la cultura y no frenarla como los ejemplos que expone en su texto implican. Añado yo que la propiedad intelectual se concibió como algo destinado a ser devuelto a la sociedad y que, sin embargo, cada día es más complejo.

Puede haber tendencia a ver la elección de este tipo de partidos como algo extraño o grotesco. A comparalo con Coluches, Cicciolinas, Jesuses Giles y Ruices Mateos. Pero otras personas me han hecho una comparación más interesante: los verdes en Alemania, que llegaron a tener ministerios, han sido una tendencia de voto en toda Europa que, aunque no hayan logrado repercusión en puestos electos generalizadamente, si nos han hecho a todos un poco verdes.

Curiosamente, al final del artículo se proclama orgullosamente el copyright del mejor periódico fiananciero. Una proclama que tiene este otro manifiesto para pensar sobre la cuestión:
Nuestro manifiesto es reformar las leyes de copyright y abolir gradualmente el sistema de patentes. Nos oponemos a la vigilancia masiva y a la censura en la red, así como en el resto de la sociedad. Queremos hacer la Unión Europea más democrática y transparente.
Ningún gran medio español, para qué hablar de la gran televisión pública al servicio de la pluralidad, ha tenido el detalle de dar voz rotunda a otras versiones del problema durante esta polémica. Ahora hay un miembro del Parlamento Europeo y tiene voz en el periódico de los señores con bombín. Esperemos que alguien tome nota y cambie el debate de las descargas gratuitas por el del concepto de red.

martes, julio 07, 2009

Y Joost fue a parar al cementerio (y2)

En algún lugar he leído que ya nadie dice en twitter eso de "leyendo feeds". Quizá ha muerto como el tipo de comentarios inanes que la herramienta puede producir y que terminan depurándose ante la falta de valor añadido. O puede ser que nadie lleve retraso. Pues yo sí.

Por eso llego tarde al análisis de Om Malik sobre la muerte de Joost tal y como lo conocemos. ¿Por qué me interesa? Por una sola frase:"In the end, however, it all boiled down to a lack of content." Al final, y después de todo, todo se debía a la carencia de contenido interesante. Un servidor dijo lo mismo con menos palabras .

Las otras razones que enumera son, en realidad, conocidas, incluído el efecto Hulu, pero lo esencial es que a mí, en el estado actual del video online, ya se me antojan simplemente como circunstanciales. A nadie le importa si Telecinco es burocrática o deja de serlo o si Abertis le da la señal como es debido. Lo que importa es que ha perdido su ciclo virtuoso de contenidos y ha perdido audiencia.

En el mundo online, la tecnología ya sólo es una herramienta y ningún proyecto puede ser juzgado por su estructura y emoción como start-up o sus virguerías tecnológicas: ya sólo cuenta la capacidad de crear una audiencia monetizable, asunto que se consigue con contenidos. Es decir, bienvenidos al mundo real, nada nuevo bajo el sol. El resto es gestión, pura técnica.

Alguien me preguntaba ayer que cómo veo el panorama. Yo le dije: en un momento de definición. Ya nadie cuestiona el vídeo en la red como mecanismo de distribución, sino que todo el mundo está buscando formas para encontrar clientes. Por debajo de la crisis y de las muertes conocidas, hay efervescencia.

La beta de PomeloTV es una beta de verdad

PomeloTV es un proyecto al que hay unos cuantos que de verdad tenemos ganas de hincarle el diente. ¿Mi razón? No es ni tecnología ni nada estrictamente novedoso. Simplemente, es el color diferente de su llama: César Covarrubias, la mente pensante de Pomelo, tiene opciones y capacidades para poder concentrar lo más esencial en cualquier modelo que aspire a algo: unos buenos conceptos y bases del marketing que se necesita (de por sí, el nombre que le han dado es un ejemplo de ello) y unas interesantes opciones para captar contenido que atraiga usuarios.

Mientras vemos si lo consiguen, ayer por fin se nos invitó a acceder a la beta. Debemos ser muchos porque el acceso y el registro tuvo problemas. Hablé con César anoche y me explicó que tenían más acceso y carga de los esperados en los sitios inesperados y que, esencialmente, comprendiéramos que era, después de todo, un servicio en beta. Acostumbrados a las betas actuales que son servicios en plenitud de funcionamiento, creo que la palabra beta resulta chocante cuando se quiere asumir en su sentido clásico: sepa que esto puede petar.

En este caso, beta es beta, es decir, sin poder garantizar que todo es estable y funciona. Le he sugerido a César que cuide la comunicación. Después de todo, son sus bases para la estrategia de mercado a seguir (su concepción marketiniana de Pomelo) lo que, personalmente, creo que le diferencia.

domingo, julio 05, 2009

Titulares estériles

Haber trabajado una vez, todos tenemos un pasado, en la redacción de un periódico, permite detectar algunos síntomas de oficio en algunas cosas que se publican: en este caso, cuándo un artículo se ha fabricado para rellenar un domingo. Yo también necesito uno (por favor, qué descenso de tráfico el sábado del orgullazo gay, el de un sábado de julio que parece ferragosto), así que me aprovecho del de otros.

Titula El Mundo (sorry, suscripción) de la siguiente guisa: Las cadenas se acostumbran a vivir con el fracaso. ¿Me diga?. Rápidamente se subtitula añadiendo El 70% de los estrenos en la temporada 2008-09, rechazados por la audiencia. La pregunta es dónde está la noticia. Un setenta por ciento me parece hasta bueno, aunque todo depende de la definición de fracaso, en este caso todo estreno que arranca por debajo de la media de la cadena.

En este negocio, cine o televisión, la premisa es que te equivocas ocho de cada diez veces. Siempre ha sido así. Si mi memoria no falla, habríamos estado en tasas algo peores al 7 a 3 que nos cuentan de la temporada que termina. En realidad, las cadenas no se acostumbran, viven de la gestión del riesgo de una tasa de fracaso intrínseca al producto. Por eso es más fácil ser cadena que productor, ser distribuidor o exhibidor de cine que productor y ser agregador de video online que productor. Es decir, que ser productor es la posición más difícil del sistema.

Por si quedan dudas, especialmente para mis queridos y amados emprendedores de la red, saber que la materia prima con la que trabajas tiene estas probabilidades de vivir bien (uno piensa que es como todas esas crías de tortugas que salen de las playas para echarse al mar y de las que sólo unas pocas volverán para aportar nuevas crías), es la esencia de todo: se trata de construir una audiencia. Lo que no se ve, no existe. Lo que se ve, es monetizable. Si se quiere gestionar un negocio, hay que definir qué significa se ve. En la televisión comercial suele ser la media de la cadena. En el cine se fijan en el rendimiento por copia. Ser visto tiene unos costes de promoción casi siempre superiores al coste del producto (del negativo o del derecho).

En el fondo, es tremendamente simple. Pero tan cruel con nuestros esfuerzos y talentos que buscamos la paz interior alimentándonos de fe más tiempo del necesario. Por eso una marca, una franquicia de contenido, es el único objetivo realista para sostenerse en el tiempo.


P.D.: y, por cierto, el proyecto Nikodemo TV tiene todas las características estratégicas de lo anterior. Suerte y audiencia.

viernes, julio 03, 2009

Y Joost fue a parar al cementerio...

Técnicamente no es así, pues su CEO, Mike Volpi ha hecho decir que se van a centrar en tecnología para televisión online y se olvidan de dar una emisión en la web con contenidos profesionales destinada al espectador común. La crisis publicitaria es una excusa excelente para dar a conocer lo inevitable: si fue un error haber nacido cerrados, la solución para estar en abierto quitó toda diferenciación e interés en un sitio que nació como gran esperanza blanca del vídeo. Hulu terminó con toda expectativa de subir a lo alto de la ola.

Personalmente me temo que pasarse a proveedor tecnológico sigue sin aportar nada de glamour a un proyecto que lo fue todo y que nos hizo abrir los ojos. Que fueron innovadores hasta la extenuación y tuvieran clara la interactividad y las nuevas formas de integración de publicidad para las que, desgraciadamente, llegaron pronto y debe decirse que aún no se ha llegado. ¿En qué se va a diferenciar Joost de Brightcove, sin ir más lejos? A lo mejor hacen una empresa viable, lo que ya de por sí es un éxito, pero ya no será la empresa que abrió un camino.

Una gran lección a aprender: Joost jugaba la liga mundial, pero no llegó a obtener contenidos para esa liga. La reacción de la gran industria al asalto online concentrada en Hulu dio al traste con la posibilidad de conseguir un trato adecuado de los grandes propietarios de derechos. La venta fraccionada de esos derechos por el mundo, la debilidad de los mercados publicitarios online en casi todas partes, más la mencionada falta de ritmo con la tecnología, hizo el resto.

jueves, julio 02, 2009

Twitter en la televisión vasca de la mano del equipo de Lost in Bilbao

Dice Rubén (una de las almas de Lost in Bilbao) que debe ser de las primeras experiencias europeas. Seguramente. Pero casi seguro que se puede poner la mano en el fuego de que es la primera experiencia de integración en antena del público de twitter con la emisión convencional en una televisión en España. Avisaba Silvia Cobo (Lola, como mola) y aparecía en algún twitt que he perdido (disculpas).

La explicación de la experiencia es muy completa en el vídeo. Más detalles, muy interesantes, los cuenta también Rubén en una entrevista en Euskal Irratia.



Esta primavera dediqué una entrada en este blog a analizar las implicaciones de twitter como sustituto del SMS en la televisión y otros modelos de negocio. Me ha gustado mucho que Rubén haya insistido en su mayor dimensión social, capaz de tejer relaciones y provocar un nivel de deliberación entre los usuarios junto a un hecho nada intrascendente: es virtualmente gratuito y eso es algo a considerar cuando hablamos de una televisión pública. En serio, ¿tiene sentido el enorme flujo de ingresos en SMS que alguna televisión está desarrollando en nombre de los ciudadanos en vez de estimular la participación real y desde luego sin coste? Una contradicción más del cambio que la digitalización y las redes están trayendo al negocio televisivo. Para las privadas, no me parece muy buena idea a corto por lo que supondría de pérdida de ingresos, otra cosa es un uso creativo en servicios de noticias.

Inquieto que es uno, le puse un mail a Rubén para que nos contara alguna cosa más y, bueno que es él, me deja que lo reproduzca aquí:

Nosotros también estamos impresionados con el resultado :), ha sido una experiencia impresionante y muy positiva.

Te cuento un poco, la idea surgió un día que estaba viendo el programa que producimos para ETB www.nickdutnik.com y veía que se generaba conversación entre unos cuantos en twitter.

Se lo comenté al director de ETB3 en una charla por teléfono y le dije que sería interesante poder emitir esos mensajes, sobreimpresionados en durante el programa a modo de SMS. No se lo pensó dos veces.

Y así comenzamos el proyecto, que por supuesto, gracias a ETB a podido salir adelante... Una vez gestada la aplicación por parte del departamento de sistemas de ETB, hicimos algunos ajustes, como permitir mostrar el avatar, el nombre de usuarios y ajustarlo correctamente en el contenido.

Ayer mismo, nos dedicamos a establecer las estrategias a la hora de publicar los mensajes (hay una validación previa), y a invitar a algunos usuarios de Twitter a participar... esperábamos ser unos 20 y llegaron más de 160 (contando solo los que enviaron algún mensaje durante el programa). Además con el añadido de que solo podían ser mensajes en Euskera, ya que el canal se emite en este idioma.

Sobre el diseño hay dos fases, la técnica y la operacional, por la parte operacional, lo más complejo era la moderación de mensajes y la duración de los mismos en pantalla (ademas de cuantos podríamos publicar). En este sentido nos supero el número de mensajes recibidos....

Además durante el experimento tuvimos problemas con la gestión de avatares ya que el caché se va generando poco a poco y no daba tiempo. El sistema se colgó un par de veces ya que en un momento tuvimos casi 100 mensajes en menos de 20 segundos.

La palabra clave escogida fué #nickdutnik y si entras en las búsquedas de twitter puedes ver tu mismo el resultado :).

Nosotros esperamos continuar con este sistema (mejorado) en los siguientes programas. Creo que la fórmula de interacción directamente en la pantalla tiene un potencial muy grande, y encima gratuito para los usuarios.


Sólo difiero con él en una cosa: las pruebas en EEUU son mucho más intensas de lo que ha comentado en la radio. CNN hace un uso frecuentísimo de la interacción con los usuarios de twitter y CurrentTV, la televisión participativa de AlGore, también. Sonado ha sido el caso de Oprah, han aparecido consultores para desarrollar twitter como herramienta de marketing para series de televisión y ya se ha empleado como herramienta de marketing de cine.

En fin, felicidades a Factoría Crossmedia por experimentar.


Actualizo: este artículo de El Cofidencial pone encima de la mesa por qué twitter no va a sustituir fácilmente o va a ser usado de la misma manera que el SMS. Por supuesto, hay un problema crucial que vamos a obviar de momento: la masa crítica de usuarios. Hay más móviles que población, pero no usuarios de twitter. Dice El Confidencial que los ingresos por SMS y CallTV ya suponen el 10% de los ingresos de Telecinco... y subiendo. En un año de bajón de los ingresos corrientes, este tipo de ingresos alternativos mejora su proporción probablemente más que lo que realmente supondrían en un entorno normal. ¿Pero y si no regresa el entorno normal?

La legalidad definitiva de los PVR's en red acelerará más el cambio hacia la personalización del video y la televisión

Hace casi un año, en el mes de agosto, una empresa de cable de los EE.UU. ganó una batalla legal pero tenía pendiente ganar la guerra: el asunto consistía en crear un servicio de grabación de programas en sus propios servidores sin necesidad de adquirir un aparato como el de TiVo, por ejemplo. Lo llamé PVR virtual y los técnicos los llaman nPVR's (la n, de network).

El caso es el habitual: las grandes productoras alegaban que el servicio violaba el copyright y la compañía de cable alegaba que no construía un servicio de televisión a la carta, sino que cada usuario debía decidir cuando grababa y desde qué momento grababa, sin posibilidad alguna de poder ver un programa si no tomaba la decisión de grabarlo en el momento adecuado: es decir, exactamente igual que si tienes un disco duro en casa, si no lo pinchas a grabar a la hora de comienzo o con suficiente antelación, no te graba el programa completo.

A primeros de junio de este año, Pali Research advertía de que el fallo era inminente y que la última apelación de todas las apelaciones iba a ser ganada por Cablevision, la osada empresa que se lanzó a la aventura. En ese momento, la firma de análisis enumeraba los ganadores y perdedores de esta guerra: el diagnóstico era triste, sólo ganaban los operadores de cable y perjudicaba a todos los demás, satélite, productores, etc. Ni una palabra sobre el mayor ganador: el consumidor que adquiere una fuente más para poder continuar en lo que es verdaderamente imparable del cambio tecnológico asociado al vídeo, la personalización del consumo. Un olvido discupable porque a lo que se refieren con ganadores y perdedores es a la perspectiva de la cuenta de resultados. Ayer (gracias a @alvarogregori por el aviso), se hizo público el resultado final, el PVR en red es legal y todas las empresas de cable se van a lanzar a por ello.

En varias ocasiones aquí hemos advertido de que la mejor forma que tiene la industria del cable de defender su negocio de suscripción era fomentando la entrada de PVR's en los hogares de sus suscriptores. No hace falta ningún estudio de mercado, la respuesta es obvia y basta con preguntarle a cualquier usuario de iPlus: sus vidas cambian hasta el extremo de que no quieren volver atrás. La selección verdadera de contenidos que uno desea ver en la inmensa oferta de canales que tiene el cable sólo se puede producir independientemente del horario. Uno paga mucho dinero al mes para no extraer todo el jugo del potencial de la subscripción. El PVR sí lo permite.

Tenerlo en red y no teniendo que adquirir hardware tiene ventajas que de puro obvias no sé si enumerar: permite cobrar una cuota por el servicio mejorando el ingreso medio por usuario (el famoso ARPU, ratio esencial de este tipo de empresas que, además, suelen cotizar), no hay barrera de entrada ni instalaciones de ningún tipo (una llamadita y ya está) y, lo mejor, un usuario fidelizado que no se mueve: menos churn (bajas de clientes, el otro ratio esencial del negocio). A más a más, una selección de contenidos de primera división que permite defenderse de cosas como Boxee y su capacidad de poner en el televisor vía internet un montón de buenos programas a la carta.

No quiere decir que los problemas del cable terminen aquí. Pero alarga la vida de su modelo de negocio y permite competir contra los Hulus de este mundo que ya permiten al usuario ver contenidos de alta demanda a su conveniencia y que es uno de los dolores de cabeza de las cadenas de cable. La cuestión para nosotros es que eso es legal en USA pero no en España, Andy Ramos nos lo explicó en su día. ¿Cuando tardarán las empresas europeas, Telefónica y ONO mismamente, en pedirle al gobierno que permita hacer esto? Las televisiones generalistas deberían estar en contra, pero han ganado la partida regulatoria y, en cambio, las telecos se han visto cargadas de costes que no querían asumir. La partida de los lobbys suele consistir en un cambio de cromos... Si comercialmente va bien en USA, sospecho que no habrá quien lo pare, sobre todo si se hace alguna pequeña concesión en forma de dar parte del dinerito extra del servicio a los productores...

Actualizo: dos cosas que me he dejado sueltas. ¿Permite el fallo hacer lo mismo pero en internet y con algo como Zattoo sin ir más lejos? ¿Se dan cuenta de que para Digital+ sería otro problema añadido y que a quien favorecería una posible legislación europea/española sería a un Imagenio, sin ir más lejos?